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Corea del Norte

Kim Jong Un consolida su poder en Corea del Norte

Por Luis Lautenschlaeger FeijóoTiempo de lectura3 min
Internacional09-05-2016

La importancia histórica del VII Congreso del Partido de los Trabajadores celebrado en Corea del Norte es indiscutible. Durante el acto, se ha nombrado como presidente del partido a Kim Jong Un y se han anunciado medidas que podrían cambiar el futuro del país. Así, el joven autoritario ha confirmado que solo utilizará sus armas nucleares en caso de amenaza y que buscará mejorar las relaciones internacionales. Asimismo ha comunicado que durante los próximos cinco años se llevará a cabo un nuevo plan para modernizar la economía.

Continúa el VII Congreso del Partido de los Trabajadores en Corea del Norte. El acto, iniciado el pasado viernes, ha servido principalmente para reafirmar la autoridad de Kim Jong Un, en este caso nombrado como presidente del partido, y tratar el problema del armamento nuclear que dispone el país y amenaza a la comunidad internacional.

El Congreso celebrado en Pyongyang, es el primero que se celebra en la nación en 36 años. Coincidiendo con un ambiente de crispación y duras sanciones internacionales, el partido liderado por el joven autoritario ha tomado decisiones políticas y económicas que marcarán el futuro del régimen. Entre las medidas, las más relevantes fueron las enfocadas en el empleo de armas nucleares y la anunciación de un nuevo plan económico para los siguientes cinco años.

En cambio, la decisión más importante tomada durante los actos celebrados desde el viernes, ha sido el nombramiento de Kim Jong Un como presidente del Partido de los Trabajadores. Cabe destacar, que el líder de la nación ya era jefe del partido, pero con el título de primer secretario. Junto con él, se han mencionado los principales líderes que formaran la cúpula de poder.

En cuanto a la economía, el coreano anunció que llevarán a cabo un plan entre 2016 y 2020, con el principal objetivo de impulsar la producción. Es consciente de que el país necesita aumentar su comercio internacional y entrar en la economía global, aunque no ha entrado a especificar las acciones concretas que realizarán. Además, insistió en la necesidad de centrarse primero en hacer frente al problema energético que asola a la nación.

En cuanto al asunto nuclear, Kim Jong Un ha confesado que no utilizará sus armas, excepto que el país se vea amenazado. Además, confirmó que durante los últimos años su objetivo es reforzar el ejército, simplemente como motivo de precaución ante un posible conflicto. De esta forma, se ha mostrado pacífico e incluso dispuesto a acercar posturas y desarrollar relaciones con países aparentemente contrarios, como Estados Unidos. Por el contrario, ha querido reiterar que Pyongyang no va a dejar a un lado su programa nuclear ni ceder ante las presiones de aquellos que “busca el final o el colapso” de su gobierno.

Adicionalmente, los miembros participantes en el Congreso se mostraron abiertos a trabajar por la reunificación de la península de Corea o por lo menos poner fin al conflicto entre ambas, siempre y cuando sea algo recíproco. “Si las autoridades surcoreanas optan por una guerra, nos implicaremos en una guerra justa para eliminar sin piedad las fuerzas opuestas a la reunificación”, concluye un documento difundido con conclusiones del acto.

Cabe destacar, que durante estos días los periodistas apenas han tenido acceso a los actos e incluso el reportero de BBC Rupert Wingfield-Haye ha sido expulsado de la nación, tras varios días detenido. El motivo, presuntamente, ha sido su falta de respeto a la hora de cubrir las informaciones relacionadas con el sistema. “Habían hablado muy mal del liderazgo del país”, justificaba el secretario general del Comité Nacional norcoreano para la Paz, O Ryong Il.