Eurovisión
La "ikurriña" vasca se podrá exhibir de nuevo en Eurovisión
Por Alexandra Campoamor
2 min
Comunicación29-04-2016
En la lista publicada por la organización del concurso musical europeo (Eurovisión) y con sede en Suecia, se ha situado la "ikurriña" -que así se denomina a la bandera vasca- como una de las banderas prohibidas a mostrar en el certamen. La equipara de este modo con otras como la del Estado Islámico, Palestina o Crimea, vetadas por sus disputas militares o por crímenes contra la humanidad.
El pasado viernes por la mañana, Eurovisión publicó un documento en el que se detallaban algunas normas para los espectadores que deseasen acudir presencialmente al Festival que tendrá lugar entre el 10 y el 14 de mayo. Entre esas reglas, se mostraron todas aquellas banderas que no se podrán introducir por los asistentes en el certamen, y es aquí donde surgió la polémica: una de ellas era la ikurriña, la bandera que representa al País Vasco.
Tras la noticia, el grupo parlamentario de Bildu en el Congreso de los Diputados pidió tener una reunión urgente con el embajador de Suecia por lo que han consideran "la criminalización de la ikurriña", al situarla a la altura de otras banderas como la de Nagorno Karabaj y la del Daesh, ambas en el centro de sendos conflictos armados. El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha exigido a Eurovisión la inmediata rectificación y la retirada de la bandera vasca de la lista. Incluso, aseguró que no sería "mala idea" que España no participase en el caso de que la bandera hubiese seguido vetada.
El documento explica que se trata de una "lista no exhaustiva", y entre las enseñas prohibidas se han incluido las banderas de Estados no reconocidos oficialmente como Palestina, Crimea, Kosovo o el citado Nagorno Karabaj, actualmente tierra en disputa entre Armenia y Azerbayan, entre otras "expresamente prohibidas" por pertenencia a banda terrorista, como las del Daesh o ISIS (Estado Islámico), y donde posiblemente la organización haya relacionado la ikurriña con el grupo terrorista ETA.
Tras la protesta por el lehendakari y el ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, conllevó finalmente a una llamada de carácter urgente por la embajada de Suecia a Eurovisión. La organización rectificó y retiró la bandera vasca pocas horas después, además de pedir disculpas "a todo aquel que se sienta ofendido". La lista con las imágenes de las banderas terminó desapareciendo y, en su lugar, se expuso como condición que estarían prohibidas "todas aquellas banderas que no sean oficiales de los países participantes".





