Terrorismo
Salah Abdeslam es extraditado a Francia
Por Alexandra Campoamor
2 min
Internacional27-04-2016
El único superviviente de los diez yihadistas que se inmolaron en el pasado mes de noviembre en París, ha sido enviado al país galo tras ser descubierto y detenido en el barrio belga de Molenbeek en marzo. En Francia se enfrentará a las diversas imputaciones por asesinato de carácter terrorista, posesión de armas, fabricación de explosivos y secuestro, todo ello dentro del grupo terrorista que operó en nombre del autoproclamado Estado Islámico (ISIS).
"El décimo hombre" de los atentados de París, el terrorista prófugo Salah Abdeslam, fue encontrado el pasado 18 de marzo en el barrio de Molenbeek, una urbe en Bélgica donde se ha registrado una gran actividad de islamistas radicales. Tras su arresto, ha estado a la espera de su extradición a Francia, donde contestará por el ataque perpetrado por su grupo y donde Abdeslam fue el único que no acabó con su vida voluntariamente o por las fuerzas de seguridad francesas.
El único condenado vivo por los asesinatos -entre otros cargos-, fue trasladado en helicóptero bajo la escolta de las fuerzas especiales antiterroristas, "en condiciones de máxima seguridad", según ha afirmado el ministro de Justicia, Jean-Jacques Urvoas. También explicó que Abdeslam estará en la cárcel en régimen de aislamiento y vigilado muy de cerca por un equipo de seguridad especial. Pese a que no ha querido detallar el lugar exacto de su encarcelamiento, varios medios opinan que este pudiera ser la cárcel de Fleury-Mérogis, una de las más grandes de Europa, al sur de París.
El joven de 26 años belga, pero con nacionalidad francesa, será interrogado en las próximas semanas. La asociaciones de víctimas han pedido que sea juzgado "sin indulgencia", mientras su abogado ha declarado que Abdeslam está dispuesto a colaborar con la justicia.
En el ataque, Abdeslam pudo haber colaborado facilitando los coches usados por el comando terrorista, acercando a algunos de ellos al estadio de Francia donde se suicidaron con unos chalecos explosivos. Para ellos también reservó las habitaciones de un hotel cercano. Según el posterior comunicado en el que el Estado Islámico se atribuía los atentados, Abdeslam tenía como objetivo atacar el barrio de Montrouge, pero no activó su chaleco y el atentado no llegó a ocurrir. Su hermano Ibrahim Abdeslam fue otro de los terroristas que sí actuó en los asesinatos del restaurante parisino "Comptoir Voltaire".
Tras huir a Bélgica y zafarse varias veces de las fuerzas especiales belgas, fue arrestado y puesto en espera hasta la extradición que se ha llevado a cabo. Si es cierto que Abdeslam acabará colaborando durante el transcurso de sus próximos interrogatorios, se podrán obtener datos clave para entender la forma en la que operan estos grupos terroristas y, en consecuencia, poder evitar futuros ataques o desarticular comandos como los que ya sembraron el miedo en Bruselas y París.





