Terrorismo
Boko Haram aumenta el empleo de niños en atentados suicidas
Por Luis Lautenschlaeger Feijóo
2 min
Internacional12-04-2016
Según un informe publicado este martes por Unicef, el número de niños involucrados en ataques suicidas llevados a cabo por el grupo terorrista Boko Haram en 2015 se ha multiplicado por diez. La cifra ha pasado en Nigeria, Camerún, Chad y Níger, países en los que opera Boko Haram, de cuatro en 2014 a 44 en 2015. Además, el documento resalta que el 75% de los mismos son niñas.
El grupo islamista Boko Haram sigue empleando niños en sus ataques suicidas. Tal y como ha informado Unicef este martes, el número de niños implicados en ataques suicidas en las zonas donde actúa el grupo islamista nigeriano Boko Haram, se multiplicó por diez en 2015.
Así, según los datos publicados en el informe, se ha pasado de cuatro niños empleados en 2014 a 44 en 2015. Un aumento considerable y en el que también se aprecia la clara predilección del grupo por utilizar niñas. “Más del 75% de los kamikazes son niñas”, declara el documento.
El informe ha recibido el nombre de “Más allá de Chibok”, en memoria al pueblo del noreste de Nigeria donde hace dos años Boko Haram secuestró a 276 niñas en una de las operaciones más sonadas a nivel mundial.
Dicho grupo yihadista nació en 2002 y ha jurado fidelidad al Estado Islámico. Principalmente actúa en Nigeria, Chad, Níger y Camerún y solo en 2015 asesinó a más de 3.000 personas, a pesar de su pérdida de territorio y de la creciente presión militar de los países de la región del lago Chad. Además, esta cifra ascendería a 12.000 si se tienen en cuenta los últimos cinco años.
Asimismo, los atentados suicidas siempre han sido una de las prácticas más utilizadas por este grupo para expandir el terror. Hasta 2015, se había limitado a cometer esta clase de ataques en Nigeria, pero el año pasado, además de incrementar su frecuencia también optó por extender esta práctica a los países vecinos. Así, se pasó de 32 atentados suicidas en 2014 a 151 durante 2015, 89 en Nigeria, 39 en Camerún, 16 en Chad y 7 en Níger.
El problema es, que tal y como señala el documento, la mayoría de los ataques han sido llevados a cabo por niños. Sin embargo, tal y como recuerda Unicef estos menores de edad también son víctimas del grupo terrorista y utilizados por los mismos para asesinar. En la mayoría de los casos, los menores son engañados para entregar un paquete a cambio de una pequeña cantidad de dinero o de comida, paquete que posteriormente es detonado a distancia por un miembro del grupo terrorista. Otras veces, los niños son drogados y dejados en un lugar público cargados de explosivos. “Hay que ser claro, estos niños son víctimas, no autores. Engañarlos y forzarlos a cometer actos mortales es uno de los aspectos más horribles de la violencia en Nigeria y en los países vecinos”, asegura Manuel Fontaine, director regional de la organización para los países del oeste y el centro de África.
Además, el principal problema es que tanto los que consiguen escapar como los que son liberados, son vistos como potenciales terroristas y una amenaza clara para la seguridad. Asimismo, sufren discriminación aquellos que nacen como consecuencia de violaciones sexuales, siendo apartados de sus aldeas, comunidades de acogida y campamentos.





