MASTERS 1000 MIAMI
Djokovic, Rey de reyes
Por M. Elena Martínez Quesada
2 min
Deportes04-04-2016
Otro récord más. Novak Djokovic hace aún más longevo su reinado y triplica sus riquezas. Dijeron “larga vida al rey” y Novak Djokovic sigue en su trono, haciendo más longevo su reinado y con la corona bien reluciente. No hay victoria que se le resista, ni Masters 1000 de Miami que le incomode. El rival, tampoco. Batió a Kei Nishikori con un doble 6-3, puño al cielo, y superó a otros grandes. Djokovic, el nuevo Rey de reyes.
Mientras saca brillo a su raqueta, su bastón de mando, Djokovic lo hace igualmente con sus coronas (las cuatro: Doha, Australia, Indian Wells y Miami). Record tras record. El serbio ha encontrado la manera de prolongar eficazmente su reinado y no hace más que cosechar logros para poder demostrarlo. Él es el rey (por si no estaba claro). Venció nuevamente en la final del Masters 1.000 de Miami a Nishikori en tan sólo una hora y 26 minutos de sufrimiento del japonés. Dolor mental y físico (ya que tuvo que lo aplastaría hiciera lo que hiciera. Ese es el arma letal del serbio, su sangre azul y su tenacidad. Con ella ya enmarca sus números en la historia, junto a otros reyes como Roger Federer, Rafa Nadal y Andre Agassi. Además, se permite el lujo de adelantar a Federer como el tenista de mayores ganancias de todos los tiempos. Riqueza, fuerza y gloria. Esos son los atributos del rey.
El sexto Masters 1.000 de Miami, su tercero consecutivo, ha sido triunfal para Djokovic. Con él se enmarca oficialmente en la historia como uno de los reyes tenísticos más laureados y prodigiosos. Abrió un capítulo más en la historia bajo un cielo nublado y un rival duro que ya comenzó quebrando en el primer juego del partido y ganando en los cinco primeros juegos todos los rallies de nueve o más impactos. Pero la suerte y el poder de mando no estaban del lado de Nishikori. Nole fue ganando el 63% de los puntos, casi siempre cortos, dándole ventaja a él. Daba igual que el nipón superara en velocidad en los reveses cruzados al maestro serbio. Los golpes ganadores se le resistían y el promedio acabó en dos con ese golpe para el nipón, contra seis del serbio. Le pasó en el primer set y en el segundo, y ya con un 6-3, 2-0 lo vio todo perdido. Su rodilla se quejó y, a partir de ahí, fue todo aún más renqueante. El japonés admitió que no fue uno de sus mejores partidos pero también sabe que poco funciona ante Nole.
Djokovic es el claro rey de reyes del momento. Seis veces coronado en Miami, su reinado se prolonga ahora muchísimo más. A la vista queda el único Masters 1.000 que aún no colecciona, Cincinnati, y el otro Grand Slam que aún no lleva su nombre, Roland Garros. Además, este año hay premio “extra” con la medalla dorada de los Juegos Olímpicos de Río. Aún le quedan muchos más récords.





