POLÍTICA
Sánchez buscará un pacto con Podemos que le permita gobernar
Por Selene Pisabarro
3 min
España27-03-2016
El PSOE busca a contrarreloj apoyos en el Congreso. Pedro Sánchez quiere ser investido presidente del Ejecutivo y por eso negociará este miércoles con Podemos un posible pacto para gobernar. Esto ha provocado malestar dentro del partido, ya que algunos miembros prefieren que mantenga el acuerdo que firmó con Ciudadanos, que ven peligrar ahora que se sopesa un Ejecutivo de izquierda junto a Izquierda Unida y Compromís.
Mientras, Ciudadanos esperará a la puerta de la reunión, su socio de investidura. El partido de Albert Rivera ya ha advertido al PSOE de que si negocia con Podemos, entenderá que se ha roto el acuerdo que firmaron. Pedro Sánchez intenta tranquilizar a Ciudadanos al insistir en que desea mantener vigente el documento que firmaron, si bien busca que Podemos acceda a las negociaciones.
La última vez que los dos partidos de izquierda conversaron fue durante 30 minutos y en un tono “muy cordial y de plena voluntad de abrir un nuevo marco de diálogo”, según el comunicado que emitió Podemos. Ambos aseguran que hay muchos puntos en común, como el de alejar del Ejecutivo al actual presidente en funciones, Mariano Rajoy. Por eso dialogarán en apenas unos días con el objetivo de que Podemos se una al pacto aunque han comenzado a circular los rumores de que podrían elaborar uno nuevo.
Ante esta situación, la formación naranja teme que los socialistas abandonen su pacto con tal de obtener otro nuevo y de conseguir los apoyos de Podemos, Izquierda Unida y Compromís. Aun así, consideran que es “muy complicado” que alcancen un acuerdo pleno. Además, han anunciado que retirarán el apoyo a Patxi López como presidente del Congreso de los diputados si finalmente Pedro Sánchez forma un Gobierno socialista, ya que creen que deben ser partidos diferentes los que lideren, por una parte, el Ejecutivo y, por otra, el Congreso.
La última vez que el PSOE se reunió con el resto de formaciones de izquierda que han obtenido representación en el Congreso fue apenas unos días antes del debate de investidura. Aunque los líderes habían mostrado sus posturas y el deseo de un acercamiento, los socialistas estaban negociando al mismo tiempo y a puerta cerrada con Ciudadanos. Esto provocó que saliera adelante el pacto de investidura aunque el resto de partidos se negaron a continuar con las conversaciones.
El Rey dio la batuta a Sánchez en enero tras la negativa de Rajoy a formar Gobierno. Desde entonces, el líder socialista ha tratado de acercarse a Podemos, con quien de momento no lo ha conseguido, y a Ciudadanos, del que ya ha obtenido el apoyo.
Ahora, una semana de vacaciones ha bastado para que los socialistas planeen un acuerdo que derive en un Ejecutivo de izquierdas. Falta tan sólo un mes para que se convoquen automáticamente las elecciones y el PSOE quiere jugar ocn todas las cartas que dispone. El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, insiste en que su deseo es formar un Gobierno “a la valenciana” –con todas sus confluencias, Izquierda Unida y Compromís-.
Sin embargo, Pedro Sánchez deberá lidiar con las imposiciones de Podemos, como el referéndum en Cataluña, del que ya advirtió de que constituía una línea roja que no cruzaría. Aun así, una baza de la que dispone es la crisis interna de Podemos: un sector, más afín al número dos, Íñigo Errejón, aboga por pactar una abstención con el PSOE; mientras que el de Pablo Iglesias no lo ve con buenos ojos.





