Latinoamérica
Castro y Obama abordarán el bloqueo económico
Por David Pastor
2 min
Internacional21-03-2016
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aterrizó en la isla de Cuba el pasado domingo 20 de marzo, un encuentro calificado de histórico por la relación entre ambos países durante el último siglo. La agenda de Obama incluirá una reunión con el presidente Castro, un encuentro con opositores políticos y con empresarios, además de la asistencia a un partido de beisbol, deporte por el que comparten pasión común ambos países.
La predisposición al restablecimiento de las relaciones bilaterales por parte del Gobierno de Estados Unidos, ha desembocado en la primera visita a Cuba de un presidente estadounidense desde que tuviera inicio la Revolución de 1959. Tras iniciar los contactos a finales del 2014, Obama cumple con la intención que manifestó en el inicio de su mandato, hace casi ocho años, para restablecer las relaciones con el gobierno cubano, con el que han tenido una actitud hostil, con ausencia de relaciones comerciales y embargos económicos.
A pesar de las expectativas generadas, no se esperan cambios ni acuerdos concretos durante este viaje, más allá de la escenificación del inicio de toma de contacto entre dos países que mantienen concepciones bien distintas de la vida social y política. A la reapertura de las recíprocas embajadas, que tuvo lugar el pasado verano, le sigue este emblemático viaje, que contará con una reunión privada entre ambos presidentes, y que tendrá lugar en el Palacio de la Revolución.
El encuentro de este lunes será el tercero desde el inicio de los contactos, después de los programados durante el año pasado en la Cumbre de las Américas y en la sede de la ONU. Previsiblemente, durante la reunión se abordará el problema del bloqueo económico estadounidense, la principal preocupación de Cuba. El actual presidente se muestra favorable a la revisión de dicha postura, si bien, corresponde al Congreso estadounidense –actualmente con mayoría Republicana- desactivar estas políticas agresivas con la nación caribeña.
Las primeras medidas en hacerse efectivas durante estos primeros pasos apuntan a las condiciones para hacer negocios por parte del sector empresarial, el flujo turístico y el inicio del restablecimiento de los viajes comerciales entre ambos países. Actualmente, ciudadanos estadounidenses tienen permitido viajar a Cuba si demuestran estar incluidos en algún programa cultural o educativo de intercambio.
Se desconoce si Obama realizará alguna petición concreta a Castro para favorecer los Derechos Humanos en el país, o si éste planteará el desmantelamiento de la base de Guantánamo por parte de Estados Unidos. En cualquier caso, todos estos pasos pueden ser perfectamente reversibles con la entrada para el próximo año de un nuevo presidente como Donald Trump, de corte más conservador y probable partidario de volver al endurecimiento de las relaciones.





