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TERRORISMO

Europa mantiene un nivel elevado de alerta antiterrorista

Por Jesús Espinosa Tiempo de lectura3 min
Internacional19-03-2016

Después de los atentados de Paris, numerosos países de la Unión Europea elevaron sus niveles de alerta por terrorismo ante el temor de sufrir las mismas consecuencias y porque las investigaciones determinaban que se planificaban otros ataques. Algunos de los países en alerta fueron, entre otros, Italia, Alemania o la propia España. En el caso del último, se elevó hasta un nivel histórico, donde no había llegado desde la alerta antiterrorista desde el 11-M de 2004.

Los atentados de París sacudieron al mundo entero y elevaron los niveles de alerta de numerosos países tras el riesgo de nuevos ataques. Bélgica fue una de las primeras regiones en imponer duras medidas antiterroristas. El primer ministro Belga explicó que el nuevo nivel de alerta respondía a informaciones que manejaban y que advertían del riesgo de otro posible atentado.

Precisamente ese miedo a nuevos atentados alentados por comunicados y amenazas de la propia organización del Estado Islámico es la que ha avivado el pánico los días posteriores a los atentados de París. Las autoridades políticas y policiales de toda Europa tuvieron que esmerarse en mantener la calma para no encender el pánico en la sociedad.

La medida que llevó a cabo Bélgica en concreto implicó militarizar el país y reforzar las fronteras. Se activó la posibilidad, incluso, de efectuar registros las 24 horas del día en caso de sospecha. La actual ley del país sólo permite que estos registros se efectúan entre las 21:00 horas y las 05:000 horas.

Por otro lado, en Italia también elevaron sus niveles de alerta antiterrorista. Esto implicó que se reforzaran las medidas de seguridad del país. En el Vaticano también se implementó la seguridad puesto que se celebraba el Jubileo el 8 de diciembre, tan solo un tiempo después de los atentados de París.

De esta forma, se incrementaron el número de policías en las calles y en las entradas del metro. En los puntos sensibles de la ciudad como el Coliseo o la Plaza Navona se intensificaron los controles e incluso hubo detección de metales. Los puntos calientes turísticamente hablando son los más peligrosos y, a su vez, los más importantes a la hora de proteger y vigilar.

En Francia, por supuesto, también se decretó el estado de emergencia y el Gobierno aplicó medidas de seguridad totalmente excepcionales. Se movilizaron a 115.000 policías y fuerzas militares. Las fuerzas del orden podrían llevar a cabo redadas a cualquier hora del día y registros policiales sin necesidad de orden judicial. Los sospechosos podrían haber sido obligados a llevar un brazalete electrónico.

Por otro lado, el Gobierno español también elevó la alarma a uno de los niveles más altos desde los atentados del 11M en el año 2004. Este nivel es el cuatro, de los cinco existentes. “Estamos hablando de una guerra de la barbarie contra la civilización”, argumentaba el ministro del interior, Jorge Fernández Díaz, para justificar este nivel de alerta antiterrorista.

Por último, esta semana Turquía ha sido el blanco de una alerta antiterrorista contra objetivos alemanes. De hecho, la Embajada de Alemania en Turquía tuvo que ser evacuada y cerrada. Los equipos de seguridad e inteligencia de ambos colaboraron para registrar el edificio con perros en busca de explosivos, etc. En palabras de las autoridades, había “indicios muy concretos de un plan terrorista”. Aunque fue finalmente una falsa alarma, se recomendó a los alemanes que estuvieran a punto de viajar a Turquía que estuvieran atentos a las indicaciones que diera su Ministerio de Exteriores.