NBA
Thompson destrona a Curry y LaVine gana la final de mates
Por Javier Birlanga
3 min
Deportes14-02-2016
Los Minnesota Timberwolves no han desperdiciado el viaje a Toronto. Primero el viernes Zach LaVine fue nombrado MVP del partido entre Estados Unidos y el resto del mundo, con un gran partido también de Andrew Wiggins y de Karl-Anthony Towns y después el sábado Towns se llevó el concurso de habilidades y LaVine el de mates. En el único dónde no hubo presencia de los Wolves, en el de los triples, los "Splash Brothers" de los Warriors lucieron en la final con victoria de Klay Thompson.
La noche de la magia y los trucos en la NBA no decepcionó e incluso algunos afirman que pudo ser la mejor en bastante tiempo. Las grandes novedades de la noche fueron la desaparición del "Shooting Stars" y el hecho de que los hombres altos de la Liga participasen en el concurso de habilidades.
Para abrir boca tuvimos el concurso de habilidades. Esta vez, cuatro hombres altos participaron en él. Para que la NBA se asegurase que un hombre alto llegase a la final, hicieron que los cuatro bajitos y los cuatro altos fueran cada uno por una parte del cuadro. Así, por un lado quedaban CJ McCollum (Trail Blazers), Jordan Clarkson (LA Lakers), Isaiah Thomas (Celtics) y Emmanuel Mudiay (Nuggets); y por el otro DeMarcus Cousins (Kings), Karl-Anthony Twons (Timberwolves), Anthony Davis (Pelicans) y Draymond Green (Warriors).
Por el lado de los bajitos, Isaiah Thomas demostró ser el más rápido y el más acertado al superar primero a Mudiay y luego a McCollum. Por su parte, en el lado de los hombres grandes, Towns se deshizo primero de Green y después de Cousins. El número uno del Draft había dicho que "iba a Toronto a ganar el torneo" y se lo tomó muy en serio. La final no decepcionó y fue el mejor de todos los duelos de habilidades. Driblaron bien los obstáculos, metieron a la primera el pase de pecho y la bandeja y llegaron al triple. Allí, Thomas no pudo encestar y Towns lo logró a la tercera, dando la sorpresa y siendo abrazado por el resto de hombres altos.
Tras ello, se llegó al concurso de triples. Todo el mundo creía que iba a ser un duelo entre Klay Thompson y Stephen Curry y así fue. En la ronda preliminar, Khris Middleton (Bucks), Kyle Lowry (Raptors) y McCollum (Trail Blazers) fueron eliminados al anotar menos de 20 puntos. Thompson y Curry llegaron a la final con 22 y 21 puntos cada uno y James Harden (Rockets), JJ Reddick (LA Clippers) y Devin Booker (Suns) jugaron el desempate al anotar los tres 20 puntos. El Rookie de Phoenix se lo llevó y jugó la final con los dos anotadores de los Golden State Warriors.
En la final, el joven Booker solo pudo hacer 16 puntos y tuvo que ver como los Splash Brothers pugnaban por el trofeo. Primero fue Curry, que hizo 23 puntos, máxima anotación de la noche hasta el momento, y puso en pie el Air Canada Arena. Sin embargo, su compañero Klay Thompson, logró 27 puntos al meter el carrito entero de Money Balls en la última esquina. Thompson le arrebató el doblete a Curry cuando todos apuntaban al MVP de la campaña pasada como gran favorito.
Y si el concurso de triples fue una gozada, el de mates fue un escándalo. Will Burton (Nuggets) y Andre Drummond (Pistons) pasaron sin pena ni gloria en la ronda preliminar. Lo más destacado de ambos fue el pase extraordinario que recibió Drummond de Steve Nash con un truco excepcional con los pies. Sin embargo, Zach LaVine (Timberwolves) y Aaron Gordon (Magic) nos tenían preparada una excepcional sorpresa.
El jugador de Orlando, ayudado por la mascota del equipo, consiguió un mate espectacular antes de entrar en la final que le dio 49 puntos. Este mate ya hacía presagiar una final impresionante. Y así fue. Gordon volvió a recoger la pelota de la mascota e hizo un gran mate al pasarse el esférico por debajo de las piernas antes de reventar el aro. LaVine contestó con un mate más sencillo pero de un gran salto, pues se impulsó desde la línea de tiros libres. En el desempate final, Gordon ya sin idea realizó un buen Tomahawk que LaVine venció con un gran mate lejano pasándose el balón por debajo de las piernas. El jugador de los Timberwolves reeditó título aunque con polémica, pues muchos pensaron que Gordon merecía el premio.





