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CIENCIA

Las ondas gravitacionales permitirán "escuchar" el cosmos

Por Selene PisabarroTiempo de lectura2 min
Sociedad13-02-2016

El siglo XXI ha permitido grandes avances en la ciencia que han culminado esta semana con el descubrimiento de las ondas gravitacionales, la predicción de Albert Einstein el siglo pasado. Se trata de una nueva forma de descubrir el Universo o, mejor dicho, de oírlo. Hasta el momento sólo podíamos observarlo con la vista, si se tiene en cuenta que apenas existe un 5% de información sobre el cosmos.

El hallazgo permitirá saber qué sucedió en el origen de la formación del planeta y reconstruir la situación de hace millones de años para descifrar, por ejemplo, si fue a partir de una estrella o de un agujero negro. Precisamente, los investigadores averiguaron el 14 de septiembre del año pasado que chocaron dos agujeros negros situados a más de mil millones de años luz de la Tierra y originaron las ondas gravitacionales. Gracias a ellos se podrá medir la gravedad, además de la luz.

La opinión pública coincide en que no se trata de un descubrimiento, sino de una demostración que otorgará el premio Nobel de Física a los investigadores del Observatorio de Interferometría Láser de Ondas Gravitacionales (LIGO) de Estados Unidos. Cuenta con la ayuda de 1.000 investigadores de 15 países, entre los que se encuentra una española.

Las ondas gravitacionales forman el material del que está hecho el universo y que viajan a la velocidad de la luz. De una forma más sencilla, equivalen a las ondas que se mueven en la superficie de un estanque o incluso el sonido en el aire. Sin embargo, deforman el tiempo y el espacio, por lo que modifican ligeramente la distancia entre los planetas.

La novedad de las ondas es que se pueden escuchar en forma de leves pitidos porque su frecuencia coincide con las del sonido. El problema es que cuando las ondas llegan a la Tierra son tan débiles que son muy difíciles de detectar. Su origen proviene de las explosiones estelares en supernovas, en las parejas de estrellas de neutrones y otros elementos. El caso excepcional es la fusión de dos agujeros negros, aunque es algo infrecuente que sucede cada millones de años luz.

El descubrimiento de 2016 cumple lo que hace cien años predijo Albert Einstein. El científico estudió su existencia a través de la Teoría de la Relatividad General aunque nunca pudo comprobarlo. Las ondas gravitacionales figuraban en el estudio pero hasta el momento las pruebas eran mínimas y no arrojaban luz.

Cuatro siglos antes que Einstein, Newton descubrió en la Teoría de la gravedad que los cuerpos atraen al resto con una fuerza que es mayor cuanto más grandes son. De ahí que la Tierra, más grande que los humanos, tenga gravedad y les mantenga en pie.