Copa del Rey
El Barcelona, en la final de la Copa tras empatar con la reserva
Por Nahuel Olivieri
2 min
Deportes11-02-2016
Por si alguien lo dudaba, el F.C. Barcelona ha certificado su clasificación para la final de la Copa del Rey tras empatar a uno ante el Valencia en Mestalla que dejo un contundente 8-1 en el global de la eliminatoria. Negredo adelantó a los valencianistas en los últimos minutos de la primera parte y Kaptoum empató a cinco minutos del final para dejar el record de imbatibilidad de Luis Enrique en 29 partidos sin perder, uno más de los 28 de Pep Guardiola.
El partido empezó frio, como el ambiente de la grada. Tan solo 16.000 aficionados se personaron en el estadio “che”, ninguno con ganas de alegría. El Barcelona, plagado de suplentes (tan solo Rakitic y Ter Stegen de un posible 11 de gala), mantuvo el control del encuentro durante gran parte de la primera mitad con un Sergi Roberto imperial muy superior en el centro del campo. A pesar de ello el Valencia dispuso de las mejores ocasiones hasta que se adelantó en el marcador a cinco minutos del final de la primera parte. Negredo se quedó solo frente a Ter Stegen que paró el primer intento de vaselina, pero el rechace quedó franco para la zurda de Negredo que a la segunda puso el 1-0, poco celebrado en la grada.
La segunda parte fue más de lo mismo, si bien es verdad que el ritmo del encuentro fue bajando según pasaban los minutos y eso que la intensidad brillo por su ausencia durante los 90 minutos. Luis Enrique dio entrada a Douglas y cámara en los primeros minutos de la segunda parte, ninguno cambió demasiado a su equipo. A falta de ocho minutos entró Kaptoum por Sandro y a falta de seis, el propio Kaptoum puso el empate en el marcador al culminar en boca de gol una gran jugada colectiva.
Este empate sirve para que el Barcelona cierre su sexta clasificación para la final de Copa del Rey en los últimos ocho años y para que establezca un nuevo record de imbatibilidad de 29 partidos sin perder, uno más de los 28 de Pep Guardiola. El Valencia por su parte sigue en su vorágine negativa, en la que todo hace indicar que Gary Neville tiene las horas contadas en el banquillo de Mestalla. El técnico inglés no ha conseguido adaptarse al club y su marcha parece más que previsible tras no haber sido capaz de ganar ni un solo partido de liga y caer eliminado en copa





