Terrorismo
El terrorismo, la mayor preocupación para Francia y EEUU
Por Sonia de la Cal
2 min
Internacional10-02-2016
Mientras que Estados Unidos alertaba este martes de la amenaza que supondrá a nivel mundial el grupo terrorista Estado Islámico, la Asamblea Nacional de Francia aprobaba la propuesta del presidente, François Hollande, de retirar la nacionalidad francesa a toda aquella persona condenada por terrorismo. El Gobierno francés inició el procedimiento de reforma constitucional tras producirse los atentados de París, el pasado 13 de noviembre, que acabaron con la vida de 130 personas.
La cámara baja del Parlamento ha terminado el sufragio con 162 votos a favor y 148 en contra, entre estos últimos están los de algunos socialistas del partido del presidente. Sin duda, la reforma ha causado una gran agitación dentro del ejecutivo, provocando incluso la dimisión a finales del mes pasado de la ministra de Justicia francesa, Christiane Taubira, por criticar algunos aspectos de la reforma propuesta por el Gobierno.
Por su parte, Manuel Valls, primer ministro francés, se ha mostrado satisfecho con el resultado de la votación y espera que en las votaciones del conjunto de la reforma, previstas para esta tarde, “la aprobación sea más amplia y la reforma constitucional siga adelante”.
En cuanto a Estados Unidos, según advierten sus servicios de Inteligencia, el autodenominado Estado Islámico seguirá siendo “la mayor amenaza terrorista” en todo el mundo durante el 2016. James Clapper, director de la Inteligencia Nacional norteamericana puso de manifiesto, este martes en el Congreso, la capacidad del ISIS para cometer atentados y para “inspirar” otros, en un contexto internacional en el que las redes sociales juegan un importante papel como medio de propaganda y como herramienta para reclutar gente.
De este modo, las nuevas tecnologías pueden, según han defendido los servicios de inteligencia estadounidenses, "aumentar la velocidad de sus comunicaciones, la capacidad de su propaganda y la posibilidad de colaborar con nuevos socios".
Asimismo, Estados Unidos ha asegurado que los más de 36.500 combatientes extranjeros desplazados a Siria desde que comenzó la guerra civil en el país en marzo de 2011, representan un riesgo para Occidente, puesto que existe la posibilidad de que regresen y utilicen sus “habilidades y experiencia” para cometer atentados.
A este riesgo, Estados Unidos suma el peligro que suponen todas aquellas personas que, sin viajar a Siria, consideran que forman parte de la misma lucha. La primera potencia mundial ha denominado esto como "extremismo violento interno" y ha puesto ejemplos de casos recientes como los tiroteos en un centro de San Bernardino (California) y los tiroteos en la base militar de Chattannooga (Tennessee).
La Inteligencia norteamericana ha subrayado también que actualmente hay más de 60 millones de desplazados internos, una cifra enorme que podría suponer un filtro de reclutamiento para los grupos terroristas. Estados Unidos también ha señalado que “los problemas económicos, políticos y sociales a largo plazo” favorecen la amenaza terrorista.
Asimismo, ha hecho referencia al grupo Al Qaeda, advirtiendo que aunque pueda parecer que ha quedado en un segundo plano desde la aparición del autodenominado Estado Islámico, las redes de este grupo terrorista en otros países como Siria, Pakistán, Afganistán o Turquía, siguen “dedicando recursos a planificar ataques” y pueden conseguir avances en 2016.





