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Estados Unidos

La inmigración y el ISIS centran el debate republicano

Por Sonia de la Cal Tiempo de lectura2 min
Internacional29-01-2016

La inmigración irregular y la amenaza del Estado Islámico han vuelto a protagonizar el discurso de los candidatos republicanos durante el último debate televisado antes de los caucus que comenzarán el próximo lunes 1 de febrero en el estado de Iowa. El debate se ha caracterizado también por la ausencia del magnate Donald Trump, que se negó a asistir después de tener un desencuentro con la cadena Fox News, encargada de la emisión de éste.

El senador por Florida, Marco Rubio, ha subrayado la importancia de mantener controlada la “inmigración clandestina”, aunque ha rechazado la propuesta de deportación masiva que lanzó Trump hace meses. “No vamos a deportar a 12 millones de ilegales”, ha señalado Rubio. No obstante, ha apoyado la idea de construir muros en la frontera o de ampliar los controles fronterizos a través de la contratación de 20.000 agentes nuevos.

Por su parte, el senador por Texas, Ted Cruz, ha sido menos duro a la hora de defender su postura con respecto a la inmigración. El republicano ha señalado que no es partidario de favorecer “la amnistía para los indocumentados”, sin embargo ha recalcado la importancia de diferenciar dicha amnistía con el “camino hacia la ciudadanía”.

Asimismo, Ben Carson, político y neurocirujano retirado, ha emitido una dura opinión sobre la inmigración y sobre los refugiados que llegan a Estados Unidos. “Si no aceptan nuestros valores y nuestras leyes, pueden quedarse donde están”, ha sentenciado.

En cuanto a la lucha contra el Estado Islámico el senador Marco Rubio ha señalado que la amenaza que supone el ISIS es “extraordinaria y sin precedentes”. Además, ha asegurado que si consigue hacerse con la Presidencia de Estados Unidos “nadie entrará en el país si no se sabe quién es y por qué accede a Estados Unidos”.

La ausencia de Donald Trump también ha caracterizado el debate y le ha costado al magnate algunas críticas de los demás candidatos republicanos por no haber participado. Trump se negó a asistir después de tener un desencuentro con la cadena Fox News, encargada de la emisión del debate, después de que el magnate pidiese que la presentadora Megyn Kelly no fuera la moderadora.

De este modo, después de que Fox News se negase a atender la petición de Trump y ante la falta de consenso entre ambos, el magnate ha decidido no asistir al debate y dar  un discurso paralelo en la Universidad Drake, al que han asistido alrededor de 700 personas.