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CORRUPCIÓN

Valencia, el foco de la corrupción para el PP

Por Selene PisabarroTiempo de lectura3 min
España28-01-2016

La operación Taula, aunque es la última, no es la primera macrorredada en Valencia que ha salpicado al PP. La trama se gestaba en el entorno de la ex alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, que ahora es senadora y, por tanto aforada, con lo que adquiere privilegios judiciales. Otros 100 altos cargos y diputados valencianos del PP también están salpicados por la corrupción, incluso a nivel nacional.

Aun así, la sombra planea sobre Barberá, a la que rodean cuatro casos de corrupción. El primero, Nóos, es el mayor y que también afecta a la Casa Real -por parte de la infanta Cristina, y su marido, Iñaki Urdangarín, aunque el ex socio de éste asegura que tiene pruebas que pueden implicar al rey Juan Carlos-. La Audiencia de Palma está juzgando malversaciones de dinero público y, en especial, 1,3 millones de euros que se pagaron al instituto Nóos, presidido entonces por Urdangarín, para la organización de la Valencia Summit entre el 2004 y el 2006.

A pesar de que el juez instructor, José Castro, ha mostrado su sorpresa, no están imputados ni Barberá ni el ex president, Francisco Camps. Sí lo está la mano derecha de quien fue alcaldesa, Alfonso Grau, y a su vez esposo de María José Alcón, una de las detenidas en el caso Imelsa y ex concejala y asesora de Barberá.

Precisamente, este caso revela las irregularidades que denunció en el 2014 Esquerra Unida. La Guardia Civil detuvo entonces a parte del equipo de la ex edil, como a la ex secretaria del grupo popular en el ayuntamiento de Valencia y asesora del PP, María del Carmen García-Fuster. También están imputados  el portavoz popular en el Consistorio, Alfonso Novo, o el asesor, Luis Salom.

Aunque si hay algo que la Fiscalía está investigando y apunta directamente a la senadora son las facturas a cuenta de la alcaldía por un valor de 278.000 euros en hoteles, comidas, alcohol o firmas de lujo. El caso, conocido como Ritaleaks, señala que se cometieron irregularidades en sus gastos de representación durante su mandato entre 2011 y 2014.

Los focos también se dirigen a Barberá, que podría haber recibido regalos como bolsos de lujo que pagó Emarsa, la empresa pública valenciana responsable de la gestión de aguas residuales y en la que el ayuntamiento era el socio mayoritario. El problema deriva en que se desfalcaron 24 millones de euros, por lo que la instrucción del caso se saldó con 25 imputados –como el ex vicepresidente de la diputación de Valencia, Enrique Crespo- por prevaricación administrativa, falsedad documental, cohecho y blanqueo.

También existen otros casos que han sumido la Comunidad Valenciana en el pozo de la corrupción: la trama Gürtel –y que precede al caso Bárcenas-, creada por el empresario Francisco Correa, se benefició de las adjudicaciones públicas y, principalmente en Madrid y Valencia obtenía grandes negocios de los que se aprovecharon, como de la visita del papa Benedicto XVI.

Se sospecha sobre la suerte que ha tenido el ex presidente de la Diputación, Carlos Fabra, a quien le ha tocado la lotería siete veces. Ahora está en prisión por haber defraudado 700.000 euros a Hacienda entre 1999 y el 2003, cuando era el hombre fuerte del PP en Castellón.

El ex presidente Francisco Camps está siendo investigado por fraudes en la contratación y la gestión del Gran Premio de Fórmula 1 o la compra fraudulenta de una empresa en lo que se conoce como caso Valmor. La alcaldesa popular de Alicante está imputada desde el año pasado debido a su implicación en irregularidades urbanísticas.

Rafael Blasco fue condenado a seis años y medios de cárcel por robar el dinero que estaba destinado a proyectos de cooperación al desarrollo en Nicaragua. Además, su mujer está imputada por la compra de obras de arte y publicaciones durante su etapa como directora del Institut Valencià d’Art Modern.