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Terrorismo

Dos estaciones evacuadas en Múnich por riesgo de atentado

Por Sonia de la Cal Tiempo de lectura3 min
Internacional01-01-2016

Algunas grandes capitales han reforzado sus medidas de seguridad ante la posibilidad de que se produjeran nuevos ataques yihadistas durante la celebración de fin de año. El momento más tenso de la noche se vivió en Múnich, cuando los servicios de Inteligencia avisaron de que el Estado Islámico planeaba un atentado suicida. Las fuerzas de seguridad tuvieron que evacuar dos estaciones de tren, la estación central y la de Pasing, aunque abrieron pocas horas después, cuando el peligro por la amenaza se había resuelto.

El ministro del Interior bávaro, Joachim Herrmann, informó en una rueda de prensa de que un país “amigo” había dado el aviso sobre un posible atentado terrorista en Múnich. A pesar de que las autoridades no han esclarecido el nombre del país que les alertó, la televisión alemana ha asegurado que fue Francia. Además, Herrmann ha señalado que “no hay nuevas alertas” sobre posibles atentados, por lo que el despliegue policial en las estaciones afectadas se ha reducido.

En la misma rueda de prensa, Hubertus Andrae, jefe de la Policía, reveló las sospechas que apuntaban a que eran entre cinco y siete los terroristas suicidas, llegados desde Irak y Siria, que habían planeado el ataque. Las autoridades intentan desde anoche saber su paradero.

 

En otras ciudades como Bruselas decidieron suspender las celebraciones de Año Nuevo por miedo a la amenaza terrorista. Se trata de una decisión que ha sido tomada después de que la Fiscalía Federal declarase este martes que las autoridades belgas habían detenido a dos personas relacionadas con la preparación de nuevos atentados para el 31 de diciembre. Además, la detención en Bélgica de otras seis personas relacionadas con una posible amenaza de ataques yihadistas hizo saltar de nuevo las alarmas. 

También en Bruselas se cancelaron los fuegos artificiales, que en 2014 reunieron a más de 100.000 personas en la zona de De Brouckère. Del mismo modo, se anuló el mercadillo navideño del Boulevard Anspach, así como la actuación en la calle de un DJ en directo.

En París, las autoridades también cancelaron el espectáculo de fuegos artificiales que se iba a celebrar en los Campos Elíseos para evitar aglomeraciones. Además, la representación de luces que tuvo lugar en el Arco del Triunfo duró menos tiempo de lo previsto. Para garantizar la seguridad de la capital francesa durante la celebración del Año Nuevo se desplegaron también 11.000 soldados, policías y trabajadores de labores de emergencia, 2.000 más que el año pasado. Además, las autoridades cortaron el tráfico durante toda la noche en el centro de la ciudad y vigilaron que nadie transportase bebidas alcohólicas en botellas que fuesen de cristal.

Roma también tomó medidas de seguridad extras para Nochevieja. El principal acto celebrado en la capital italiana cada fin de año es el concierto en el Circo Máximo. Este año más de 1.500 agentes velaron por la seguridad de los asistentes, que tuvieron que pasar un control de metales. A diferencia de otras ciudades, Roma dio la bienvenida al año 2016 con un espectáculo de fuegos artificiales. 

En Berlín no se suspendió la celebración tradicional frente a la Puerta de Brandenburgo, pero sí aumentaron las medidas de seguridad y el despliegue policial para garantizar el habitual transcurso de los actos, invirtiendo 50 millones de euros. Instalaron también una valla de seguridad de 13 kilómetros de largo para impedir el acceso al parque Tiergarten.

Londres tampoco canceló el espectáculo de fuegos artificiales que organiza cada año para dar la bienvenida al nuevo año, aunque hubo 3.000 agentes desplegados que se encargaron de realizar registros entre los asistentes. 

En Nueva York, las alarmas saltaron este jueves cuando la policía detuvo a un hombre de 25 años que supuestamente iba a atacar un restaurante en Rochester como muestra de apoyo al Estado Islámico. La tradicional celebración del Año Nuevo en Times Square reúne alrededor de un millón de personas. Como medidas de seguridad para este año se han desplegado 6.000 agentes, unos uniformados y otros de paisano, para controlar uno a uno a cada asistente. En total son 500 policías más que el año pasado.

En Madrid, la celebración de las campanadas en la Puerta del Sol siguió su curso habitual, aunque esta vez se limitó el aforo de la plaza a 25.000 personas. El servicio de control y vigilancia lo llevaron a cabo efectivos de la Policía Nacional y Municipal, que registraron a los asistentes para evitar que entrasen con objetos que pudieran resultar peligrosos.