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Andalucía

Libertad con cargos para los que encerraron a su hermano

Por Sonia de la Cal Tiempo de lectura2 min
Sociedad30-12-2015

Los hermanos de 61 y 76 años detenidos por retener en el palomar de su propia casa a su otro hermano, mientras administraban supuestamente su pensión de mil euros mensuales, están en libertad con cargos después de haber sido entregados a la autoridad judicial. Todo comenzó cuando la Policía acompañó al hermano mayor a su domicilio en la localidad sevillana de Dos Hermanas, tras haber recibido una llamada que alertaba de que había un hombre en estado ebrio montando escándalo en un establecimiento de la zona.

Cuando los agentes se encontraban en el interior de la vivienda vieron una puerta cerrada con una cadena y un candado al final de un pasillo. Tras preguntarle al hombre, éste les dijo que ahí vivía aislado su hermano por motivos de seguridad, puesto que tenía problemas mentales. Además, en el domicilio estaba también otra hermana del retenido, que manifestó ser la encargada de administrar la pensión de 1.000 euros que éste cobraba.

Los agentes quisieron verle y, tras atravesar una primera puerta, se encontraron con otra también cerrada. Tras ella había una escalera estrecha que iba a parar a una especie de palomar de unos tres metros cuadrados, sin baño, sin techo y sin agua corriente. Allí vieron al hombre tumbado en un colchón, sin ropa y con un estado de salud e higiene pésimos. A su lado los agentes pudieron contemplar botellas y cubos donde el individuo tenía que hacer sus necesidades básicas.

La policía arrestó inmediatamente a los dos hermanos como presuntos autores de delitos de malos tratos en el ámbito familiar, de detención ilegal y contra la integridad moral. No obstante, tras comparecer ante un juez, ambos han quedado en libertad con cargos.

Además, las autoridades pudieron comprobar que ninguno de los dos hermanos tenía denuncias en su historial, ni tampoco habían recibido quejas de los vecinos, que creían que la víctima estaba en una residencia. Esto, junto a la falta de gritos y llamadas de auxilio del recluido, facilitaron que su caso pasase inadvertido, a pesar de que la vivienda donde permanecía encerrado estaba en una calle situada en el centro de la localidad sevillana.

En cuanto a la víctima, de 59 años y con daños cerebrales tras haber sufrido un atropello, fue trasladada directamente al hospital de Valme, donde le realizaron un reconocimiento médico. En estos momentos continúa ingresado, con signos de malnutrición e infecciones. Los médicos están pendientes de su evolución, aunque han informado a las autoridades de que esa persona no había sido valorada por ningún sanitario desde el año 1996.