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Latinoamérica

Aumenta la tasa de homicidios en Venezuela

Por David PastorTiempo de lectura3 min
Internacional29-12-2015

El Observatorio Venezolano de Violencia (OVV), una ONG de ese país, ha dado una estimación precisa de 24.980 personas muertas de forma violenta en el año 2014. Este número supone un aumento significativo con respecto a las cifras oficiales que otros años han proporcionado organismos internacionales como la Cepal o el Banco Mundial. El último dato publicado por la organización latinoamericana corresponde al año 2009, con 34 muertes por 100.000 habitantes. Por su parte, el Banco mundial refleja 54 víctimas en la misma relación de habitantes en el año 2012.

La escalada de violencia fue confirmada -aunque matizada- por la fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega Díaz, cuando anunció una tasa de 62 homicidios por cada 100.000 habitantes en el año 2014. De cumplirse las previsiones del Observatorio Venezolano, este año sería el peor de la historia del país en relación al número de muertes violentas y el segundo del mundo por detrás de Honduras, con 104 por 100.000 habitantes.

La inseguridad ciudadana es uno de los grandes problemas endémicos que sufre Venezuela. La disminución en las tasas de pobreza o el aumento de renta per cápita no han incidido a la hora de mejorar los índices de violencia de las calles. Las razones no parecen sencillas de encontrar; en el informe se especifican unas zonas determinadas del país donde la violencia ha crecido significativamente, mientras que en otras áreas ha descendido “sin que puedan encontrarse explicaciones consistentes para una u otra tendencia”.

El informe señala la impunidad que permite a más de un 90% de los delitos quedar impunes. Esta situación genera una falta de esperanza generalizada en las autoridades policiales, el ciudadano no denuncia y la falta de este trámite potencia a su vez la sensación de impunidad y una escalada de violencia que no divisa un horizonte distinto a corto plazo. Otro aspecto que alimenta este clima de inseguridad es el sistema judicial venezolano, que cuenta con 178 presos por cada 100.000 habitantes, sensiblemente inferior a las cifras de otros países de la zona con menor índice de homicidios, como Perú, que cuenta con 242 o Chile, con 244 reclusos por 100.000 habitantes.

Los propios cuerpos de seguridad son atacados con asiduidad. Este año han sido asesinados más de un centenar de policías en el área de Caracas, en muchos casos para hacerse con el arma de los agentes. El Gobierno de Venezuela puso en marcha este verano la llamada Operación de Liberación del Pueblo (OLP), que cuenta con más de 50.000 agentes movilizados con el objetivo de combatir la delincuencia organizada y el paramilitarismo. Hasta el momento, la OLP ha desarrollado más de un centenar de operaciones contra diferentes bandas criminales, con más de mil detenidos, centenares de armas incautadas y un número indeterminado de muertos, aunque también tiene que luchar contra la propia corrupción policial.

Venezuela tiene pendiente el control de entrada de armas en el país. Según la Oficina de Drogas y Crimen de las Naciones Unidas (UNODC), la ruta del narcotráfico es inversa a la ruta de las armas; aquí el exportador es Estados Unidos y los países latinoamericanos quienes reciben la mercancía. Un mayor control en el acceso, unido a una mayor agilidad judicial, planes sociales de reinserción, la lucha contra la corrupción, la colaboración regional y la formación y capacitación policial, se vuelven aspectos imprescindibles para afrontar el grave problema de la violencia en Venezuela y en toda América Latina.