Terrorismo
Confirman la muerte de un tercer español en los ataques de París
Por Elena Pedroche
2 min
Internacional17-11-2015
El Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación ha confirmado este martes el fallecimiento de un tercer español en los atentados en París del pasado viernes. Manuel Pérez Paredes, de 40 años, tenía la doble nacionalidad, española y francesa. Fue por este motivo por el que en un principio se le contabilizó como víctima francesa. Cuando la policía comunicó su identidad, el Ministerio de Exteriores comprobó que también estaba inscrito en el Consulado de España en París. Su muerte se suma a la de Juan Alberto González Garrido y la hispano-mexicana Michelli Gil Jaimez.
Tras cuatro días de investigación, las autoridades europeas continúan con la búsqueda de Salah Abdeslam, el octavo terrorista que participó en los ataques y que logró huir de Francia, así como de posibles cómplices. Después de las numerosas detenciones que se llevaron a cabo este lunes en Bélgica, hoy Alemania ha detenido a tres personas en la localidad de Alsdorf, en la frontera con Bélgica, que podrían estar relacionadas con los ataques de Francia. Se trata de dos mujeres y un hombre, detenidos esta mañana tras haber visitado una oficina pública de empleo, según el diario Aachener Zeitung. Los sospechosos están siendo interrogados, y la Policía trata de esclarecer sus identidades. A mediodía, la policía ha informado de dos detenciones más en la misma zona, informa Reuters. En la mañana del martes también se ha llevado a cabo una operación policial en el distrito 18 tras ser encontrado un Renault Clio negro que podría estar relacionado con los atentados.
Los investigadores sospechan que podría haber un segundo hombre implicado en los atentados que se encontraría también a la fuga, según el diario Le Monde. Varios testigos aseguran que había tres personas en el coche con el que los yihadistas se desplazaron por los distritos 10 y 11, los hermanos Salah y Brahum Abdeslam, y un tercero sin identificar que estaría desaparecido.
Por su parte, la localización del octavo terrorista sigue siendo una incógnita. Tras los interrogatorios del lunes a dos de los sospechosos detenidos acusados de colaborar en la huida de Salah Abdesalam, las autoridades lo sitúan en la ciudad belga. Uno de ellos, Mohamed Amri, contó a la policía belga que el sábado por la tarde llevó a Salah cerca del estadio Rey Balbuino. Sin embargo, el otro detenido, Hamza Attou, aseguró que le llevaron hasta el barrio de Molenbeek. En este estadio se iba a celebrar el partido amistoso entre Bélgica y España, partido que fue suspendido por el riesgo inminente de atentado.
Francia, tal y como declaró Hollande el sábado, ha intensificado los ataques aéreos sobre Siria. En la noche del lunes al martes, diez cazas Mirage y Rafale lanzaron un intenso bombardeo sobre Raqa, la ciudad principal del Estado Islámico en Siria. Unas horas después Rusia bombardeó la misma zona. Esto no puede ser una coincidencia, por lo que se sobreentiende un intercambio previo de información entre la coalición internacional y Moscú, tal y como sostienen expertos militares.
Tras el ataque ruso, Moscú ha confirmado que el avión que se estrelló el 31 de octubre en el Sinaí fue objeto de un atentado terrorista. El IS reivindicó el atentado, pero el gobierno ruso negó esta versión. A bordo de la aeronave se encontraban 217 pasajeros y 7 miembros de la tripulación, todos ellos murieron en el siniestro, que se produjo un mes después de que Rusia comenzase sus bombardeos en Siria.





