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ANDALUCÍA

Los socialistas renuevan en la Junta, con condiciones

Por Selene PisabarroTiempo de lectura2 min
España12-06-2015

Andalucía ya tiene un nuevo Gobierno tras casi tres meses. Se trata del formado por el PSOE, liderado por Susana Díaz, y por Ciudadanos, que dirige Juan Marín. De esta manera, y con Díaz como presidenta, la comunidad ya puede comenzar a funcionar. La designación se publica en el BOE este viernes y se prevé que su toma de posesión del cargo se producirá el domingo con el fin de no solaparse con la constitución de los ayuntamientos.

Ahora bien, el camino de los socialistas para formar el Ejecutivo no ha sido fácil hasta que obtuvieron el apoyo de la formación naranja. Precisamente, desde Ciudadanos han impuesto tres condiciones: regeneración democrática y lucha contra la corrupción, la defensa de los servicios sociales, así como la reactivación y el apoyo para los emprendedores y las pymes.

A pesar del pacto que ha permitido aupar a Susana Díaz como presidenta, Ciudadanos ha advertido de que no formará Gobierno con su partido sino que se mantendrá en la oposición del parlamento andaluz. Díaz asumirá su puesto el domingo a las 12 horas, en un acto en el que estará presente el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez; así como el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro y el ex presidente del Gobierno, Felipe González.

Aun así, desde el PP –partido al que se excluyó del acuerdo en los últimos días- piden que los grupos políticos que tengan representación en el parlamento andaluz estén presentes en la comisión de seguimiento que los nuevos socios van a poner en marcha para vigilar que se cumpla el pacto.

El acuerdo poco tiene que envidiar al discurso de investidura de Díaz hace dos meses, puesto que se basa en las mismas bases. La tarea será dura para los socialistas si quieren mantener el poder en Andalucía, puesto que la formación naranja no se lo pondrán fácil y les exigirá, ante todo, transparencia y buena praxis.

Por una parte, Ciudadanos ha aceptado esperar a que el juez Barreiro –el encargado de decidir sobre las imputaciones por el fraude de los ERE- aclare quién continúa imputado. De este modo, no se cumple con la premisa que el líder Albert Rivera establecía en marzo para poder pactar, ya que exigía que cualquier cargo público que resultase imputado debía apartarse del Gobierno. Además, pretenden acabar con los aforamientos a nivel autonómico –aunque surge la duda de si es legal de cara a la Constitución- y limitar los mandatos de los presidentes de las comunidades autónomas –algo que recuerda al compromiso del anterior presidente, Juan José Griñán, cuando dimitió de su cargo en 2013-.

Surge una novedad al establecer que, a partir de ahora, si la Justicia demuestra que un partido se ha financiado ilegalmente, la misma formación responderá con su patrimonio. Dista de lo que en un principio quiso Ciudadanos, a que pretendía que respondiera el partido por cada cargo corrupto que albergara.

Asimismo, el PSOE ha ideado las “listas desbloqueadas”, que Ciudadanos ha aceptado. Se trata de que el votante puede tachar de la lista del partido que vote los candidatos que no crea convenientes y alterar el orden de la lista. Esta propuesta surgió en defecto de las listas abiertas que defiende a capa y espada el partido de Rivera, que consisten en que los electores escojan a su libre albedrío los candidatos y en el orden de preferencia que decidan.