Crímen Organizado
La Guardia Civil desarticula una red armamentística en Alicante
Por Cristina Guzmán
2 min
España27-04-2015
La trama se basaba en la adquisición de armas inutilizadas en el extranjero pera su posterior reparación y venta en España. Los siete arrestados tenían un taller en Alicante, pero su principal punto de venta estaba en Málaga, donde llegaron a vender hasta un centenar de armas en el mercado negro. Tras el registro se han incautado 99 armas y hasta 21.000 cartuchos.
Las detenciones y registros se han llevado a cabo entre Alicante, Málaga, Murcia, Vizcaya, Navarra, Cantabria, Burgos, Barcelona, Sevilla, Cádiz, Córdoba y Las Palmas de Gran Canaria. La investigación se inició al detectar varias compras de ciudadanos españoles en el extranjero en relación a armas y municiones. Los materiales se introducción en la península a través de paquetes postales, por lo que no estaban registradas en las bases de datos nacionales y se podían desviar al mercado ilegal “con total impunidad”. A los acusados se les imputan delitos de tráfico de armas, depósito de armas de guerra, depósito de municiones, tenencia ilícita de armas o contrabando, entre otros.
Las investigaciones en torno a este grupo, dedicado a la venta ilegal de armas, todavía continúan, ya que existe “posible riesgo de desvío hacia grupos yihadistas”, señalan los responsables de la operación. Las mismas fuentes han declarado que “la relevancia no viene dada sólo por el importante número de armas incautadas, sino por desmantelar el taller clandestino por lo que se ha evitado que estas armas pasasen por este taller llegando al mercado ilícito”. El dispositivo de la Guardia Civil que ha llevado a cabo los registros de esta mañana en Alicante, se enmarca dentro de la operación Taronja, desarrollada a nivel europeo y coordinada por Europol. Según el Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado, ya se han encontrado aproximadamente 200 indicios de relación entre el terrorismo yihadista y grupos de delincuencia organizada. Fuentes cercanas a la investigación señalan que “al contrario que ETA, que tenía un aparato logístico muy potente, los terroristas yihadistas que operan en Europa y tienen convicción de llevar a cabo un atentado carecen de esas armas por lo que recurren al mercado negro para acceder a estas armas”. Por el momento, no se ha hallado evidencia alguna de que los detenidos tuvieran relación con el terrorismo islamista, ni les hubieran vendido armas.





