PREMIOS GOYA 2015
La isla mínima, la gran triunfadora del cine español
Por Natalia Méndez Aparicio
5 min
Cultura08-02-2015
El año 2014 ha sido muy positivo para el cine español. Con grandes películas que han conseguido llenar las salas, sobre todo en el caso de Ocho apellidos vascos, el público ha sido más consciente de la calidad del cine en España, que ha hecho grandes esfuerzos para ser lo suficientemente atractivo y entretenido para los espectadores. En definitiva, este ha sido un periodo de resistencia para los profesionales de este sector.
Con esta idea, la ceremonia de los Premios Goya comenzaba con Ana Belén, Eduardo Noriega, Lolita, Fran Perea y Hugo Silva cantando varios temas hasta que aparecía Dani Rovira, presentador de la gala, interpretado junto con otros actores la canción Resistiré, del Dúo Dinámico. Con esa resistencia mostraban la fuerza y la confianza que tienen en la industria del cine y más en España, donde el último año ha sido un completo éxito, a pesar de la crisis.
Ya de por sí, el número de apertura de la gala ha sido mucho mejor que el de la edición pasada y las críticas contra el ministro Ignacio Wert y el Gobierno no han sido tan constantes como para desviar la atención de los premiados, auténticos protagonistas de la noche.
Los pequeños comentarios "inocentes" de Dani Rovira y González Macho, presidente de la Academia de Cine Española, entre otros participantes, fueron de lo más leve en comparación con ediciones anteriores, reivindicando más la bajada del IVA en el sector cultural. Puede que el comentario más directo lo hiciese el director Pedro Almodóvar, quien dirigiéndose al ministro dijo: "usted no está incluido en esto de amigos de la cultura y el cine español".
La verdadera protagonista de esta 29ª edición de los Premios Goya ha sido la película La isla mínima, que se ha llevado el Goya a la Mejor Película, entre otros premios. Este galardón ya se preveía, pero nadie se esperaba que terminase la noche con diez estatuillas del total de las diecisiete nominaciones con las que competía. Además de ser la clara ganadora como película, también se ha llevado el galardón por el vestuario, montaje, dirección artística, dirección de fotografía, música original, guión original, mejor director, mejor actor protagonista y mejor actriz revelación.
Javier Gutierrez y Nerea Barros fueron las imágenes más representativas del rotundo éxito de La isla mínima. El primero se llevaba el Goya al mejor actor protagonista por interpretar a un policía en un tono bastante dramático, algo a lo que no acostumbra el actor, más conocido por sus papeles cómicos en Águila Roja o Los Serrano. En cambio, ella recogía la segunda estatuilla que se llevaba La isla mínima, como Mejor Actriz Revelación. Fue de las que más se emocionó durante su discurso de agradecimiento y recordó la importancia de haber roto barreras con el público tras el año tan victorioso. Además, la actriz gallega dejaba una de las anécdotas más bellas en la alfombra roja, al dar gracias al recientemente fallecido Óscar de la Renta por el vestido que lucía para esa noche.
Penélope Cruz también llevaba un vestido de la misma firma, que acudió a la gala, sin la compañía de Javier Bardem, para entregar el premio a la Mejor Película, La isla mínima. Otro gran invitado de la noche fue Antonio Banderas, quien recibía el Goya de Honor por su trayectoria artística. El encargado de darle el premio fue su gran amigo Almodóvar y el actor malagueño, en un largo discurso, mostró su gran respeto a España, especialmente a Málaga, y pidió disculpas a su hija Stella por sus "ausencias".
Por otro lado, la otra gran premiada de la noche fue El Niño, que quedó primera en las categorías de Mejor Sonido, Mejores Efectos Especiales, Mejor Dirección de Producción y Mejor Canción Original, la cual corría a cargo de la cantante India Martínez. Uno de los momentos más graciosos de la gala lo protagonizaron Dani Rovira y Jesús Castro, que se deseaban suerte uno al otro, ya que ambos competían en la misma categoría como Mejor Actor Revelación. Sin embargo, la estatuilla se la llevó finalmente el cómico, que dejó a un lado su papel de presentador, para ponerse en la piel del ganador, dejando una de las imágenes que más se han repetido en los medios: la foto del beso con su pareja Clara Lago.
La actriz protagonista de Ocho apellidos vascos no estaba nominada para ningún premio, pero tuvo la oportunidad de entregar la estatuilla al Mejor Actor de Reparto a Karra Elejalde, quien interpreta a su padre en la ficción. El actor vasco venía acompañado de su hija, a quien dedicó el Goya. Pero, también quiso dedicárselo a Álex Angulo, que fallecía en julio a causa de un accidente de tráfico. Algo similar hizo Carmen Machi, que tras recibir el premio a la Mejor Actriz de Reparto quiso recordar a Amparo Baró, con la que habló poco antes de su muerte.
La gala estuvo llena de homenajes a todos aquellos profesionales del cine español que ya no están, pero que han dejado un gran legado. Muy emotiva fue la entrega del premio a la Mejor Película Documental, que otorgado a Paco de Lucía: La búsqueda, cuyo galardón lo recogieron los hijos del compositor.
Otra de las grandes favoritas fue Relatos salvajes, una coproducción entre España y Argentina, que se llevó el Goya a la Mejor Película Iberoamericana. A este largometraje no hay que perderlo de vista, ya que también está nominada para los Oscar.
Magic Girl, muy alabada en el Festival de San Sebastián, no salió tan bien parada en los Premios Goya, recibiendo solo la estatuilla a la Mejor Actriz para Bárbara Lennie. Por lo menos, la película de Carlos Vermut se llevó algún galardón, a diferencia de Loreak, también de las grandes favoritas, que se fue a casa con las manos vacías.





