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GRECIA

El Gobierno griego sostiene el pulso contra la UE y sus políticas de "austeridad"

Por Jesús Espinosa Tiempo de lectura3 min
Internacional06-02-2015

Con una mayoría respaldada por las urnas, el nuevo Ejecutivo griego de Syriza se ha propuesto llevar a cabo una reestructuración de una deuda que ya supera el 170% del PIB del país heleno. Sin embargo, desde Bruselas y Berlín no lo tienen nada claro y, tras la gira europea del gobierno griego, no han llegado a ningún acuerdo en claro, ni tampoco ningún apoyo sólido en su objetivo.

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, se ha comprometido a "poner fin de una vez por todas" a las políticas de austeridad de la Unión Europea y a negociar con firmeza un nuevo acuerdo para Grecia.

"Grecia ya no aceptará más órdenes, especialmente órdenes recibidas por correo electrónico", ha aseverado. En declaraciones realizadas en el Parlamento después de un recorrido por varias capitales europeas en esa gira anteriormente mencionada Tsipras ha afirmado que su nuevo Gobierno no dará marcha atrás en sus promesas y que los votantes no se dejarán engañar de nuevo.

"Todos pueden estar seguros de que este Gobierno hará lo que dice, lo que impone la historia de este país... Grecia tiene ya su propia voz y su propia capacidad de negociación", afirmó Tsipras en en la primera sesión del grupo parlamentario de Syriza, tras la constitución del nuevo Parlamento.

El primer ministro recordó que en los últimos días el Gobierno griego ha presentado sus propuestas a los socios europeos y ahora espera las suyas, aunque en un primer momento no ha habido ningún acuerdo con los líderes europeos, ni con las instituciones financieras. 

"Esperamos con mucho interés las propuestas de Alemania. Hoy no hemos escuchado nada concreto", dijo Tsipras en alusión al encuentro que mantuvieron hoy en Berlín los ministros de Finanzas de Alemania y Grecia, Wolfgang Schäuble y Yanis Varufakis, respectivamente.

El primer ministro pidió "tiempo", ya que destacó que "no solo Grecia lo necesita, sino toda Europa". "Respetaremos las reglas y pedimos a nuestros socios que respeten la democracia", remarcó Tsipras.

"Les pedimos que respeten la voluntad del pueblo de no continuar con un programa erróneo que tuvo como consecuencia la pérdida del 25 % del PIB, el aumento de la deuda a casi el 180 % del PIB, llevó a que un millón y medio de personas perdieran su trabajo y la población se empobreciera", añadió.

Alemania renuncia una reestructuración de la deuda griega 

Sin embargo, desde Alemania, Angela Merkel, descarta una reducción de deuda para Grecia, pese a la gira de Tsipras y las numerosas reuniones que han mantenido tanto el líder del gobierno como el ministro de Finanzas, Yanis Varoukafis. "Ha habido una renuncia voluntaria de los acreedores privados, los bancos ya han renunciado a miles de millones de préstamos a Grecia", explica Merkel en una entrevista con el diario Hamburger Abendblatt. "Yo no veo ninguna nueva reducción de la deuda", dice Merkel.

A principios de 2012, Grecia completó una operación de canje de deuda: los acreedores privados vieron sus valores sustituidos por otros menos rentables. Algunos de deuda por 100 mil millones de euros se han borrado. No obstante, el país lleva bajo la asistencia financiera internacional desde 2010, y aún se tambalea bajo el peso de una deuda que alcanza el 175% de su producto interno bruto (PIB).

"Europa seguirá mostrando solidaridad con Grecia, como con los demás países particularmente afectados por la crisis, si estos países llevan a cabo reformas y medidas de ahorro", apunta Merkel, firme seguidora de una ortodoxia fiscal rechazada por el nuevo gobierno en Atenas. Tanto Alemania como el resto de socios europeos está esperando a escuchar una propuesta concreta por parte del Gobierno griego, concluye Merkel.