Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

Asia

Un accidente de avión en la capital de Taiwan deja 23 muertos

Por David Sánchez TorricoTiempo de lectura2 min
Sociedad04-02-2015

Según han confirmado las autoridades locales, al menos 23 personas han muerto y 20 han desaparecido tras el accidente que ha sufrido este miércoles un avión de las líneas aéreas taiwanesas TransAsia sobre el río Keelung, en Taipei, unos minutos después de despegar del aeropuerto de Songshan, también en Taipei. La aeronave, un ATR72-600 con capacidad para 70 personas, transportaba hacia la isla de Kinmen cinco tripulantes y 53 pasajeros, entre los que se encontraban 31 turistas de la China continental.

El accidente tuvo lugar, aproximadamente, sobre las 11.00 hora local (las 0.00 horas en España). El piloto llegó a avisar por radio a la torre de control de que se estaba produciendo una emergencia, por un fallo en el suministro de combustible a uno de los motores, justo cuando el avión cayó sobre un puente elevado, para acabar después en el interior de las aguas del río Keelung. El aparato estuvo cerca de colisionar contra un edificio, pero se precipitó contra el puente antes de caer sobre el río. Un taxi fue golpeado por una de las alas del avión, y sus dos ocupantes resultaron heridos.

Chen Xinde, presidente de la compañía aérea, quiso expresar en rueda de prensa sus “más sinceras excusas por el siniestro". La compañía TransAsia, que se fundó en 1951, se encuentra vigilada, ya que éste es su segundo accidente en siete meses. El pasado mes de julio de 2014, otro ATR72 se estrelló en la localidad de Makung y fallecieron 48 personas. Chuck Yen, piloto, experto aeronáutico y comentarista de la televisión taiwanesa, ha asegurado que “es inusual en el sector que la misma aerolínea sufra dos accidentes consecutivos en medio año". "Tras el accidente de Makung, no se han llevado a cabo reformas verdaderas dentro de esa compañía aérea y no se han pedido responsabilidades a ningún ejecutivo”, ha añadido.

Yen ha afirmado que "aunque la investigación sigue abierta, un informe preliminar apunta a que el piloto volaba por debajo de la altitud permitida". Por ahora, han sido localizadas las cajas negras del aparato, que pasarán a disposición de la Comisión de Investigación sobre Seguridad Aérea taiwanesa. El avión, que había cubierto 1.624 horas de vuelo, entró en servicio hace apenas 10 meses y había pasado su última revisión escasos días atrás, el 26 de enero. Este siniestro se ha producido tras un año 2014 en el que cuatro graves accidentes sumaron 747 muertos, un fenómeno similar al que ha ocurrido a la largo de la última década en África y América Latina, donde también se han producido numerosas catástrofes.

Según Yen, "la mala racha se debe al vertiginoso crecimiento de la industria aeronáutica en Asia, que se ha convertido en el principal mercado del sector y que ha visto subir su número de pasajeros cerca de un 66% en cinco años, para totalizar el 33 % del tráfico mundial". "Este crecimiento ha motivado una carencia de pilotos experimentados. De hecho, los dos pilotos a los mandos en el avión accidentado este miércoles no eran lo suficientemente expertos”, ha agregado. Según la Autoridad de Aviación Civil, entre el capitán y el copiloto no alcanzaban las 12.000 horas de vuelo, mientras que el tercer piloto, "un verdadero veterano" para Yen, acumulaba 16.000 horas.