Estado Islámico
El Gobierno jordano ejecuta a dos miembros del EI
Por Cristina Guzmán
2 min
Internacional04-02-2015
Este miércoles a las 4 de la mañana el Gobierno jordano ha cumplido su palabra de dar una respuesta “estremecedora, decisiva y fuerte” al brutal asesinato del Moaz al Kasasbeh, quemado vivo el 3 de enero por el Estado Islámico. Dos iraquíes detenidos y miembros de dicha organización, Rishawi por participar en el peor atentado terrorista sufrido por el país y Karbuli por matar a un jordano, han sido ahorcados en señal de venganza.
La muerte de Moaz sorprendió a todo el pueblo jordano al tratarse del primer soldado árabe de la coalición y musulmán asesinado por el EI. El grupo yihadista justificó su muerte con la aplicación del “ojo por ojo”, ya que afirman que los bombardeos desde su avión a posiciones del Estado Islámico en Siria e Irak estaban provocando fuego. Esta es la llamada “mumazala” entre los árabes, la aplicación de un castigo similar como señal de venganza. Tras publicarse el video del asesinato, un mes después del suceso, la reacción del Gobierno y del pueblo jordano fue tajante; la respuesta “será tan grande como la desgracia que ha golpeado Jordania”, afirmaba el Coronel Mamdouh al Ameri en televisión. El rey Abdalá II también suspendía su visita programa a EEUU y señalaba que “esto es un acto terrorista cobarde por un grupo de criminales que no tienen relación con el Islam”. Una multitud de ciudadanos se reunió la noche del martes en señal de unidad ante la muerte de Moaz y clamando venganza. El propio padre del piloto declaraba a Reuters: “quiero que el Estado vengue la sangre de mi hijo con más ejecuciones de aquellos que siguen ese grupo criminal”. Finalmente la condena se ha aplicado.
Sayida al Rishawi fue condenada a muerte por las autoridades jordanas en 2007 tras participar junto a otro kamikaze en el atentado de noviembre del 2005 en el Hotel Radisson de la capital Ammán que concluyó con 60 fallecidos. Pariente de colaboradores cercanos a Abu Musab Al-Zarqawi, líder iraquí de Al Qaeda, el EI propuso su intercambio por el reportero japonés Kenji Koto y el piloto jordano. Finalmente el trato no se cumplió y sendos videos se divulgaron; por un lado la decapitación del reportero nipón y por otro la incineración de Moaz. Esta ha sido la condena definitiva para la mujer de 44 años que llevaba entre rejas una década esperando a su ejecución. Toda la comunidad internacional está consternada ante los últimos asesinatos de los yihadistas. Barack Obama, presidente de los Estados Unidos, ha mostrado su “solidaridad” con el pueblo jordano y ha apuntado que los videos son muestra de la “crueldad y barbarie” de esta organización. Por su parte David Cameron, primer ministro británico, expresó sus condolencias por Twitter y aseguró que esto solo “fortalece” la lucha contra el grupo yihadista.





