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Derechos Humanos

El 2014 muestra el deterioro de los derechos humanos en América

Por Cristina GuzmánTiempo de lectura3 min
Sociedad29-01-2015

Este documento recoge un estudio minucioso en el campo de los derechos humanos y civiles de 14 naciones americanas durante el pasado 2014. La organización ha evitado hacer un ranking pero si que ha destacado aquellos países cuya coyuntura preocupa más en este ámbito. América del sur se lleva la peor parte, porque a pesar de ciertos avances en Cuba o Colombia siguen produciéndose violaciones de derechos básicos de forma impune.

Entre los países a destacar se encuentra México, que tras los asesinatos de Iguala y Tlatlaya ha demostrado no tener los medios suficientes para juzgar y condenar a los culpables. Así las desapariciones forzadas, la corrupción, el narcotráfico, los abusos militares y la impunidad de los culpables se han perfilado como los grandes males del país, contra los cuales el Gobierno de Peña Nieto no ha adoptado una acción decidida. “México se encuentra hoy inmerso en la peor crisis de derechos humanos en años”, señala José Miguel Vivanco directos para las Américas de la organización. En su opinión toda la comunidad internacional debería presionar al Gobierno mexicano para que “adopte medidas concretas para determinar el paradero de personas desaparecidas y terminar con la impunidad generalizada de las desapariciones, las ejecuciones, y la tortura en el país”, añade además que  EEUU es el que más debería instar a estas medidas.

Por otro lado en Venezuela se ha podido observar un retroceso importante en materia de derechos humanos. El ejemplo más visible fueron las protestas que se produjeron a principios del 2014 y la brutal represión del Gobierno de Maduro como respuesta. A la detención de líderes de la oposición, como Leopoldo López, se suman las prácticas extendidas de las fuerzas de seguridad venezolanas que incluyen tanto “el uso ilegítimo de fuerza contra manifestantes no armados” como “violentas golpizas, descargas eléctricas o quemaduras”. Esto viene como consecuencia de que la justicia en Venezuela es un poder adherido al Gobierno, a través de cual Maduro “ha ampliado y ejercido en forma abusiva sus potestades de regular los medios de comunicación” y ha marginado a los defensores de los derechos en el país. Colombia, por su parte, sigue inmerso en el proceso violento de las FARC a pesar de los avances en las negociaciones. En su informe, HRW, señala su preocupación por los próximos proyectos legislativos del Gobierno de Juan Manuel Santos que favorecen la impunidad de militares en el asesinato de civiles. Si se llegarán a probar la transmisión de estos casos de un tribunal penal a otro militar, los cuales se caracterizan por ser poco independientes, supondría en la mayoría de los casos la violación de derechos fundamentales. Otra nación que está en el punto de mira de la organización es Cuba. Pese al acuerdo y las negociaciones con EEUU parece que esto no se ha traducido a mejores en los derechos de los civiles. El informe destaca la “represión” del Gobierno a los “individuos o grupos que expresan críticas o reivindican derechos fundamentales”. La cantidad de presos políticos ha aumentado este 2014, 7.000 denuncias, frente a las 2.900 del 2013, según la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional.

En todos los casos HRW destaca la importancia de la oposición internacional a estas conductas y actitudes, ya que solo una presión conjunta podría influir en estos gobiernos. También se insta a EEUU a actuar por su relación de proximidad con estos países. El norte tampoco se ha librado de las críticas pues siguen habiendo “violaciones sistemáticas” en las áreas de justicia penal, inmigración y seguridad nacional. La desigualdad de las minorías raciales, como el caso del joven asesinado en Ferguson por un  policía blanco, o los programas de vigilancia masiva en el país, que quebrantan libertades fundamentales, son aspectos preocupantes y que también se deben tener en cuenta según la organización.