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POBREZA

La ayuda humanitaria española sufre un recorte del 88% en 4 años

Por Jesús EspinosaTiempo de lectura2 min
Sociedad22-12-2014

En España, el presupuesto de Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) destinado a ayuda humanitaria continuó experimentando una significativa reducción durante el año 2013, lo cual sigue siendo muy preocupante y no tiene fácil justificación. Se han registrado como gastos de acción humanitaria 38.835.191 euros, casi un 90% menos que en 2010.

El español es el estado que más ha reducido sus fondos de ayuda humanitaria con recortes incluso mayores que en otras políticas sociales: de los 356 millones de euros en 2010, a 216 millones en 2011 y 72 millones en 2012. Si comparan las cifras de 2013 y 2012 se ve que, en tan sólo un año, la ayuda humanitaria española se ha reducido en un 47%. Esto supone que, a día de hoy, el porcentaje que representa la ayuda humanitaria respecto al total de la AOD española apenas supera el 2,17 %, cifra muy por debajo de la media internacional. El hecho de que el componente humanitario de la ayuda española esté siendo el que más esté sufriendo los recortes hace que la capacidad para responder a muchas de las crisis se vea totalmente condicionada a la disponibilidad de fondos. Estos son algunos de los datos que recoge el informe "La acción humanitaria en 2013-2014: una respuesta tardía", elaborado por el Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH) con la colaboración de Médicos Sin Fronteras (MSF), y presentado este jueves en Madrid, que critica: "los recortes en la ayuda humanitaria española impiden una respuesta mínimamente digna". "Más allá de la buena voluntad de muchos de los responsables de la ayuda española y de la Oficina de Acción Humanitaria de la AECID, la falta de fondos ha hecho que deban solicitarse créditos extraordinarios de modo urgente para poder responder a la crisis siria o al ébola", señala Francisco Rey, codirector del IECAH. "Parecería razonable que, en lugar de utilizar este tipo de mecanismos que hacen tardía la respuesta, se aumentaran los presupuestos, pues, aunque no sepamos dónde o cuándo, está claro que se van a producir nuevas crisis con graves consecuencias humanitarias", añade. Los casos analizados en el informe denotan que la mayoría de organismos internacionales y gobiernos donantes no están siendo capaces de garantizar presencia humanitaria en los escenarios más complejos, o responder de modo oportuno a nuevas crisis como la epidemia de Ébola. "No hay, en definitiva, voluntad política ni financiera para reaccionar con vigor a las emergencias derivadas de conflictos o desastres, que más sufrimiento causan", lamenta Rey. Sólo en 2013, se registraron 330 desastres naturales, que afectaron a 96,5 millones de personas y 35 conflictos armados. En palabras de Joan Tubau, director general de Médicos Sin Fronteras, "la crisis del ébola ilustra la dificultad que tiene el sistema humanitario en responder rápida y eficazmente a nuevos retos y a emergencias complejas". Y todo ello, como señala Jesús A. Núñez, codirector del IECAH, responde a que "encerrados en una visión cortoplacista que sólo puntualmente activa limitados parches allí donde se identifiquen riesgos para los intereses propios, se ha optado por una mera gestión de los problemas heredados del pasado, sin afán alguno por resolverlos realmente, en la medida en que eso último obligaría a articular un esfuerzo sostenido, multidisciplinar y multidimensional para el que muy escasos actores están actualmente dispuestos".