POBREZA
Más de 800.000 niños españoles viven por debajo del umbral de pobreza

Por Selene Pisabarro
3 min
Sociedad22-12-2014
Uno de los peores efectos de la crisis recae en los niños. El paro ha provocado que muchas familias –más de un millón- no cuenten con ningún ingreso económico en España. Hace algunos años, los mayores eran los más vulnerables, pero la actual situación ha hecho que cambien las tornas. España se ha convertido así en el tercer país del mundo desarrollado donde más ha crecido la pobreza infantil en los últimos años.
El 20,4% de la población en España vive bajo el umbral de la pobreza, según la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV), elaborada debido a que el diputado socialista Miguel Ángel Heredia preguntó al Gobierno sobre los datos de pobreza en España. La ECV, realizada con los datos de 2013, se ha elaborado en función de los requisitos que recomienda la Oficina europea de Estadística (Eurostat) es decir, consideran como pobres a “aquellas personas cuyos ingresos equivalentes están por debajo del 60% de la mediana de los ingresos equivalentes". Las cifras en España son preocupantes. Más de 800.000 niños están en el umbral de la pobreza, según afirma Unicef en “Los niños de la recesión”, un informe que publicó a principios de diciembre. Son casi 5,5 millones de personas las que no tienen trabajo en este momento. El mayor incremento de la pobreza infantil ha tenido lugar en los países del sur de Europa —España, Grecia e Italia— así como en Croacia, los tres Estados bálticos y en otros tres países azotados por la recesión: Irlanda, Islandia y Luxemburgo. Con todo, esto significa que España es el tercer país del mundo desarrollado donde más ha crecido la pobreza infantil en estos últimos años. España, Grecia y Letonia tienen tasas de pobreza infantil superiores al 36%; en Estados Unidos, la tasa de pobreza infantil es del 32% mientras que en Italia es del 30%. Además, la pobreza se ha disparado en los últimos años ya que tanto en España como Grecia los niños pobres están ahora más por debajo del umbral de pobreza que en 2008. Se trata de una emergencia nacional de la que los expertos tratan de alertar, no sólo a las autoridades, sino también a los ciudadanos. La organización Save The Children ha denunciado que España está a la cola, junto con Grecia, en capacidad para reducir esta precaria situación. Además, destaca que Irlanda, un país que también ha pasado por la crisis al igual que España, ha conseguido gracias a las ayudas sociales reducir las cifras de un 49,1% a un 17,1%. La Comisión Europea también ha mostrado su preocupación por el incremento de la pobreza infantil en España y ha hecho un llamamiento al Estado para que lo frene de alguna manera. Se ha referido a que no sólo los recortes afectan a la población, sino que los niños, los más discriminados, han dejado de recibir ayuda de cualquier tipo. Por ejemplo, ya no hay cheques bebé desde 2010 ni tampoco asignaciones para familias con hijos pequeños y pocos recursos. Con este impedimento, las ONGs y organizaciones, incluso centros educativos, han tenido que coger el relevo e crear iniciativas para recaudar dinero y calmar la situación. Mientras, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ya advirtió en marzo que España es el país en el que la desigualdad social crece a un ritmo vertiginoso. Alrededor de un 20,5% de los niños españoles viven en hogares que gastan cerca de la mitad de los ingresos en gastos de la vivienda. Se trata de un porcentaje que dobla al de la media de la Unión Europea, que es de un 11%.





