Mundial de Clubes
El Auckland City roza la machada
Por Javier Birlanga
2 min
Deportes18-12-2014
El Mundial de Clubes 2014 tendrá su final esperada. San Lorenzo de Almagro y Real Madrid se disputarán el sábado la supremacía del fútbol intercontinental. No obstante, tras lo demostrado en la semifinal ante Auckland City, o bien se han guardado sus cartas para la final, o van a necesitar mucha suerte para doblegar al actual campeón de Europa.
San Lorenzo se clasificó para la final, pero su partido dejó mucho que desear. Desde el principio se vio que el equipo argentino era superior tácticamente a su rival, pero que con el balón en los pies no eran capaces de desequilibrar el encuentro. El equipo neozelandés estuvo mejor desde el principio del partido, pero notaron la diferencia de calidad entre ambos conjuntos. Desde el comienzo, el cuadro sudamericano endureció el partido con numerosas entradas peligrosas, varias de ellas castigadas con tarjeta amarilla. En el primer tiempo, hubo muy poco fútbol sobre el verde de Marrakech, y apenas hubo ocasiones. Tan solo Cauteruccio inquietó en un par de ocasiones al portero Williams de Auckland City. Sin embargo, aunque el conjunto de Edgardo Bauza no había hecho un buen primer tiempo, consiguió el gol en la última jugada. Un rechace en la frontal lo cazó Pablo Barrietons para soltar un latigazo y poner por delante a San Lorenzo. En el segundo período, el equipo de Ramón Tribulietx salió con más ganas al campo y dejó clara su intención de dar la sorpresa. Eso sí, San Lorenzo metía miedo en cada contra por medio de Cauteruccio, que a los pocos minutos realizó una gran jugada individual que terminó sacando Irving. El Auckland City dominaba a un pobre San Lorenzo y lo hacía por medio de un argentino, Emiliano Tade, que fue uno de los mejores jugadores del encuentro. De hecho, de sus botas nació el gol del empate. Un pase suyo filtrado acabó en los pies del español Ángel Berlanga que logró la igualada y llevó la locura al banquillo oceánico. Fue entonces cuando la locura se apoderó del encuentro. Unos y otros buscaban la portería contraria para sentenciar el partido, pero ninguno logró materializar sus ocasiones. Cauteruccio volvió a tener su oportunidad, pero esta vez fue el palo el que se cruzó en su camino. Y en el otro lado fue Tade el que desperdició la mejor ocasión de los suyos en un mano a mano en el que echó el cuero fuera. Sorprendentemente, San Lorenzo fue incapaz de superar a un equipo semi-profesional en los 90 minutos reglamentarios y el encuentro se marchó a la prórroga. Ahí, el conjunto azulgrana logró decantar el partido a los tres minutos por medio de Mauro Matos, que marcó tras un mal rechace de la zaga neozelandesa. En el segundo tiempo, Paynes tuvo una buena ocasión para forzar los penaltis, pero su disparo se marchó al poste. Al final, San Lorenzo logró su objetivo y se clasificó para la final del Mundial de Clubes. Auckland firma su mejor participación en su historia, pero se quedó sin jugar la final.





