FIN DEL BLOQUEO
EEUU pone fin a 53 años de embargo a Cuba
Por Selene Pisabarro
3 min
Internacional17-12-2014
Lo que muchos pensaban que no llegaría, ha llegado este miércoles. EE. UU ha anunciado que pone fin a las medidas restrictivas que impusieron a Cuba en 1961 y que intentará favorecer las relaciones diplomáticas. Una herida que parece que puede cerrarse, entre otros apoyos, gracias a la mediación del papa Francisco.
La Casa Blanca ha puesto punto y final este miércoles a 53 años de embargo a Cuba. Se trata de una medida para amedrentar las relaciones diplomáticas entre ambos países, bastante deterioradas desde hace años. Además, EE. UU. ha anunciado que el país que gobierna Raúl Castro dejará de aparecer en la lista de Estados que apoyan el terrorismo, además de que facilitará a los norteamericanos el viaje entre ambos territorios. El anuncio era esperado, puesto que le ha precedido la liberación de un empresario norteamericano, Alan Gross, que llevaba detenidos en la isla cinco años. Desde Washington han asegurado que la captura de este ciudadano ha sido el impedimento hasta ahora para llevar a cabo el proceso. También se ha puesto en libertad a un agente de inteligencia que llevaba preso 20 años y que tenía como función revelar a los espías que operaban en territorio norteamericano. No ha sido gratuito, ya que EE. UU. ha tenido que devolver a tres cubanos detenidos en Florida y acusados de espionaje. Raúl Castro y Barack Obama se telefonearon este martes para intercambiar opiniones y tratar de acercar posturas. Aunque no es la primera vez, ya que en el 2013, varios diplomáticos de ambos países se encontraron en Canadá –donde suelen tener lugar la mayoría de las reuniones bilaterales-. Les siguió hace unos meses una cita en el Vaticano, en la que se comenta el importante apoyo que ha sido el papa Francisco para el proceso. Los dirigentes irán ahora paso a paso para escribir las nuevas líneas de la siempre tensa relación entre Cuba y EE. UU. Obama ha anunciado que normalizará las relaciones y que esto se trata de un nuevo capítulo en la historia. Tampoco será fácil ahora. Aunque Obama ha avanzado, ahora es el turno del Congreso. Sin la cámara será imposible levantar todo el embargo que pesa sobre Cuba, que comenzó en la Guerra Fría, en 1961. Muchos senadores y congresistas ya han anunciado que no darán su brazo a torcer e intentarán hacer todo lo posible para vetar la decisión del presidente. Sin embargo, como ya ha demostrado este miércoles, el líder norteamericano puede tomar decisiones de manera unilateral y sin el respaldo de las dos cámaras. El siguiente encuentro entre los dos mandatarios será seguramente en abril, cuando Obama participe en la Cumbre de las Américas, encuentro al que está invitado también Castro. Obama ha asegurado durante la comparecencia que el embargo no ha servido para lo que querían conseguir, que era la democratización de Cuba. La prueba es evidente: primero Fidel y ahora Raúl han sucumbido a los presidentes que se han ido sentando en el sillón del despacho oval. Además, ha reconocido que su difícil relación con la isla ha perjudicado el resto de encuentros con los otros países de América Latina. Castro ha intentado ser diplomático al asegurar que, tanto EE. UU. como Cuba deben vivir conociendo las peculiaridades del otro y convivir a pesar de sus diferencias. Aun así no se ha dado por vencido y ha resaltado que los daños que ha provocado el bloqueo económico, comercial y financiero todavía no se pueden calcular ni reparar. Asimismo, ha agradecido la mediación del papa y de las autoridades canadienses.





