INFORME MSF
Los conflictos bélicos provocan cuatro graves emergencias migratorias
Por Selene Pisabarro
3 min
Sociedad04-12-2014
La guerra entre un gobierno y la oposición no suele terminar bien, y más si se trata de un régimen. Muchos de los países que atraviesan grandes crisis humanitarias están embaucados en conflictos entre etnias o por el poder que ahuyentan a la población. Con el informe de Médicos Sin Fronteras (MSF) y 52 millones de refugiados, las cifras se siguen sucediendo y son escalofriantes. Siria, Irak, República Centroafricana del Congo o Sudán del Sur son los países más afectados del continente Africano.
Siria es actualmente el país que más ayuda humanitaria necesita. En marzo de 2011, comenzó una batalla civil con la intención de derrocar el régimen del presidente Bashar Al-Asad. La guerra surgió como una ramificación de la Primavera Árabe, en la que los opositores pretenden que gobierne la voluntad del pueblo y no un dictador que abole los derechos civiles de la población. La oposición al Gobierno cuenta con el apoyo de la superpotencia Estados Unidos o de los Arabia Saudita y Turquía. El Ejecutivo –ayudado por Irak y Rusia, entre otros- está acusado de usar armas químicas en numerosas ocasiones. Tres años y medio después, la guerra que parece no terminar ha dejado 202.354 muertos y un millón y medio de heridos, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH). Peor es aún cuando se habla de los niños, los grandes perdedores en esa “batalla para mayores”: más de 10 mil han fallecido. Más de tres millones de sirios se han visto obligados a abandonar sus hogares en busca de algo para comer y huir de los bombardeos constantes, mientras que seis millones han escapado a otra parte del país, una cifra con la que desbanca a Afganistán de ser el país con más población refugiada. También se debe tener en cuenta que el resultado de una guerra, además de los muertos y los heridos, son las ruinas. Es decir, los hospitales y centros de auxilio cada vez están más deteriorados o destruidos. Es el caso de Kobane -una ciudad estratégica en Alepo con la frontera con Turquía- en la que solo queda un hospital en pie. El vecino Irak tampoco está de suerte. Junto con Siria, forman los países del nuevo Califato Islámico, autoproclamado por los yihadistas que antiguamente se llamaban Estado Islámico en Irak y Siria. Con el objetivo de redibujar las fronteras y que tengan el aspecto de la época medieval, los terroristas se han hecho con el control de numerosos territorios iraquíes. Esto ha provocado que 1,2 millones de personas han sido desplazados durante el 2014. El Kurdistán iraquí ha acogido a más de 300.000 desplazados desde junio y a 220.000 refugiados sirios. África Otro drama espera a los refugiados una vez que comienzan a ser atendidos por las organizaciones humanitarias como Médicos Sin Fronteras o ACNUR (Agencia de la ONU de Ayuda a los Refugiados). Casi 500.00 refugiados de República Centroafricana, Chad y Sudán del Sur ven cómo sus raciones de comida se reducen a la mitad debido a que cada vez hay menos fondos. De ahí que más del 60 por ciento de niños menores de cinco años experimenten una malnutrición aguda en los campos de refugiados. Detrás de ese presente menos amargo, la cara b de la moneda les recuerda que sus regiones atraviesan largos conflictos. La República Centroafricana del Congo también ha experimentado la hecatombe en una batalla por gobernar entre los grupos musulmanes –como el Séléka- y los cristianos, que además pretendían apartar al presidente del poder. Hasta allí se desplegarán 10.000 efectivos de la ONU, los llamados “cascos azules”, que desarrollarán la misión MINUSCA para estabilizar el país, garantizar que se cumpla el acuerdo entre los diversos grupos armados y evitar nuevos golpes de Estado. Lo mismo ocurrió en Sudán del Sur, que se independizó de Sudán en el 2011, tras 22 años de conflicto. El resultado fue de dos millones de muertos y casi un millón de refugiados y desplazados. Una guerra civil que se libró entre los años ochenta y noventa entre los grupos étnicos de la región que buscaban alcanzar el poder. 175.668 refugiados han huido desde Sudán hasta el Sur debido al alto nivel de conflictividad y la inseguridad de la región. Actualmente, 230.000 personas residen en los campos de refugiados de Sudán del Sur. Pero este también es un lugar poco seguro desde que hace un año brotase la violencia entre los grupos rivales. Más de 180.000 sudaneses se desplazaron a otras zonas dentro del país y alrededor de 10.000 han buscado refugio en Uganda o República Democrática del Congo.





