Suiza
Suiza rechaza limitar la inmigración
Por Marina Cortazar
3 min
Sociedad01-12-2014
El 74,1 de la población suiza ha rechazo la propuesta que buscaba limitar la inmigración al 0,2% de la población total del país. Entre los defensores se decía que de este modo se podría proteger el medio ambiente, ya que se evitaría ampliar los medios de transporte, así como la construcción de nuevas casas. Sin embargo, los detractores apuntaron que tomar esta medida afectaría en gran medida a la economía del país, dado que el 25% de la fuerza de trabajo de Suiza es inmigrante.
La iniciativa Ecopop, que pretendía limitar la reducción de la entrada de inmigrantes al 0,2% de la población total del país, ha sido rechazada por el 74,1% de los votantes suizos, según las primeras proyecciones sobre el plebiscito. La propuesta trataba de permitir la entrada a Suiza a 17.000 personas, frente a las 80.000 anuales de ahora. Se trata de la segunda vez en este año en la que los Suizos han votado para poder cambiar sus leyes sobre la inmigración para hacerlas más duras. Por el contrario, en la primera votación sí se aprobó una reinstauración de las cuotas, algo que también se aplica a los ciudadanos de la Unión Europea. El fin de la propuesta era frenar el aumento de la inmigración en la Conferencia Helvética para poder proteger el medio ambiente. Así pues, los defensores de la iniciativa “Freno a la superpoblación- Sí a la preservación duradera de los recursos naturales”, declaraban que el freno de la inmigración podría permitir proteger el medio ambiente suizo, ya que de esta forma, se reduciría la necesidad de ampliar los medios de transporte, así como la construcción de nuevas casas. Por otro lado, sus detractores afirmaban que llevar a cabo esta medida afectaría de forma negativa a la economía, debido a que el 25% de la fuerza de trabajo de Suiza es inmigrante. Asimismo, los principales empresarios suizos quieren reclutar mano de obrar cualificada en Europa. Además, el Consejo Federal y las dos cámaras parlamentarias ya habían declinado esta iniciativa, argumentando que, aunque se limitara la inmigración, el medio ambiente no se protegería de forma automática, ya que depende además de otros factores, como de una gestión rigurosa de los recursos naturales. Por otra parte, el Ejecutivo ha asegurado que “sería pretencioso por parte de Suiza decidir los que bueno para los países en desarrollo”, y ha destacado que la alta natalidad es una consecuencia directa de la pobreza y que para poder atajarla se necesita cooperación, no sólo medios de contracepción. La segunda iniciativa a la que los suizos han tenido que votar, y que también ha sido rechazada por el 59,2%, es la llamada “Freno a los privilegios fiscales de los millonarios”. Esta propuesta pretendía suprimir las leyes que permiten que los extranjeros adinerados paguen impuestos en función de sus gastos y no de su fortuna y de sus ingresos, al igual que el resto de los ciudadanos. La idea fue presentada por los partidos de izquierda suizos, quienes creían que la prerrogativa viola la igualdad fiscal. Así pues, los suizos también votaron que no en la última cuestión que se les planteaba. El 77,3% ha rechazado la iniciativa que pedía al Banco Nacional Suizo que ampliara sus reservas de oro hasta el 20% de sus activos como mínimo, que los depósitos no puedan ser vendidos, y que todos estén consignados en la Conferencia Helvética. El objetivo de los promotores era salvaguardar la independencia monetaria de la Confederación. Sin embargo, tanto el Gobierno como el Parlamento entendieron que lo único que ocurriría es que el Banco Nacional Suizo tendría menos margen de maniobra para poder establecer la política monetaria.





