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Copa Davis

Federer no puede con Monfils

Por Rubén GallardoTiempo de lectura3 min
Deportes22-11-2014

Federer no pudo encarrilar la final de la Davis para Suiza. Los franceses por medio de Monfils, consiguen igualar el cómputo cuando de no ser así casi hubieran dicho adiós. El número uno suizo pareció acusar sus molestias en la espalda no fue oponente para un rival que se fue creciendo por momentos. Ahora, la final no se decidirá hasta el domingo en el que el mundo conocerá al nuevo conquistador de la ensaladera. De momento Wawrinka y Monfils le dan un punto a cada equipo.

El primer encuentro de la final de la Copa Davis podía marcar el arranque de la última eliminatoria del torneo. Quizás no tanto si el primer punto fuese para Francia como si lo fuese para Suiza. Y es que el segundo partido deparaba un Federer Monfils y el favorito estaba claro. Pero antes que el segundo iba el primer partido de la final. Y allí estaban, Wawrinka y Tsonga, Tsonga y Wawrinka. Pero fue el suizo el que puso las cosas claras desde el principio. Ya había quedado atrás aquel partido del Masters en el que Federer le vencía en tres horas en un partido muy sufrido. Ahora ambos luchan por el mismo motivo. Así llegaba el número cuatro del mundo a inaugurar la final. Y dio una clase de cómo jugar y ganar con inteligencia. Su rival no era fácil, el francés perdió mordiente y pecó de un revés que simplemente no funcionó. Ya quedó bien claro en el primer set, en el que en menos de media hora, el suizo se había deshecho de su rival. De nada le sirvió a Tsonga llevarse el segundo porque pareció ser más bien una trampa que una conquista. Fue ahí cuando se despertó el mejor Wawrinka, sin tapujos, sin dudas y a por el partido. La pista lenta no fue un obstáculo, el suizo se decidió a atacar todas las pelotas y su juego a las líneas fue una losa muy grande para un partido que acabó finalmente en un 6-1, 3-6, 6-3, 6-2. Todo un golpe de autoridad de Suiza que hasta Federer celebró, el pasado estaba olvidado y la final ya estaba 1-0 de cara para los suizos. El segundo partido tenía un favorito más claro. Federer se enfrentaba a Monfils. Cierto es que el suizo 17 veces campeón de Grand Slam, hacía solo unos pocos días perdía la final del Masters al no poder jugar la final por dolores en la espalda. Pero esto parecía haberse quedado ahí hasta que empezó el partido. Justo eso, hasta que empezó. Una vez empezado, saltaron todas las alarmas, Federer no estaba en óptimas condiciones y Monfils hizo sangre. El suizo tenía la opción de encarar el triunfo de su país, con el aliciente de que es el título que le falta en su palmarés. El primer set solo fue un juego para el francés que avasalló al número uno suizo. Y el resto del partido iba a seguir la misma senda. La energía del jugador "bleu" era contagiosa y se acompañó de su seguridad en el saque y de su concatenación de puntos ganadores. La otra cara de la moneda la daba el suizo que puso el grito en el cielo helvético. Al final Monfils con 44 puntos ganadores atropelló a Federer (6-1, 6-4, 6-3) que solo pudo articular 18. EL resultado final es un empate a una victoria pero las sensaciones son bastante preocupantes en el combinado suizo que parece agarrarse con fuerza al brazo de Wawrinka como única expectativa para encontrar la victoria en territorio hostil. Eso o que un milagro médico le devuelva la forma física a Federer. Parece que Francia se ha convertido en la favorita