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Terrorismo

Estado Islámico instala el horror y la guerra en Irak

Por David Sánchez TorricoTiempo de lectura3 min
Internacional17-11-2014

El violento levantamiento de la milicia Estado Islámico, antiguo Estado Islámico de Irak y el Levante, ha sumido a Irak en una nueva situación de guerra que amenaza a toda la región. La milicia del Estado Islámico, que opera en Irak y Siria, tiene a su disposición 2.000 millones de dólares y se compone de 10.000 combatientes, lo que permite a este grupo combatir exitosamente contra el Ejército iraquí y, de esta manera, intentar conseguir el control de una región que se extiende desde la ciudad de Alepo en Siria, hasta las ciudades de Faluya, Mosul y Tal Afar en Irak.

Dirigidos por Abu Bakr Baghdadi, un caudillo nacido de la lucha fratricida en Irak durante la ocupación estadounidense, han fundado un califato a base de terror y fanatismo extremo. Estado Islámico es la nueva bandera del yihadismo transfronterizo, que amenaza el trono de Al Qaeda en oriente y centra la atención de las cancillerías internacionales desde que este verano tomara Mosul, la segunda ciudad de Irak. La naturaleza de sus integrantes es diversa, pero todos poseen una característica en común, que es la radicalidad. Según afirman fuentes opositoras en Siria, los soldados que integran el Estado Islámico están mejor pagados, armados y entrenados que los integrantes de ejércitos regulares de la zona. El hecho de que el Estado Islámico haya decidido acuñar su propia moneda no es algo que deba obviarse. Es, sin duda, un motivo de alarma, ya que a diferencia de Al Qaeda Estado Islámico dispone de una estructura administrativa capaz de pagar salarios, hacer funcionar la burocracia, explotar pozos petrolíferos y vender sus derivados con éxito. Su forma de actuar, cruel y atroz, supone un mensaje muy atractivo para extremistas de otros lugares. De hecho, organizaciones islámicas radicales en Libia y Egipto han jurado fidelidad al Estado Islámico. Para Irina Bokova, directora general de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), los ataques lanzados por el Estado Islámico "están dirigidos a la destrucción intencionada del patrimonio cultural y a socavar las manifestaciones multiculturales de Irak y de sus minorías étnicas, que han convivido durante miles de años". En este mes de noviembre, se han sucedido las ejecuciones masivas del grupo yihadista. El pasado día 2, asesinaron a sangre fría en el oeste de Irak a cien miembros de un clan tribal suní. Entre los cadáveres se hallaron niños y mujeres. Entre los días 3 y 4, ejecutaron y crucificaron a catorce hombres en la provincia de Deir al Zur, en el noreste de Siria, dando continuidad a la masacre contra la tribu sunita Albunimer. Este domingo 16 de noviembre, Estado Islámico mostró un vídeo en el que se puede observar de manera explícita la ejecución de 18 soldados sirios. En el vídeo, con una muy elaborada edición, se enaltece a los asesinos con unas dramáticas imágenes en las que se ve con claridad el sufrimiento de las víctimas. Una de ellas es Peter Kassig, un exsoldado reconvertido en cooperante que desapareció en un puesto de control en el norte de Siria en octubre de 2013, cuando se disponía a distribuir medicamentos en una misión humanitaria. Las reacciones internacionales aparecen tras cada nuevo acto de Estado Islámico. Los líderes de países inmersos en la lucha contra el grupo yihadista han mostrado su dolor y rabia tras la cruel decapitación de Peter Kassig. "Esta acción refuerza la determinación de Francia a actuar contra el Estado Islámico en Irak y Siria", ha asegurado Manuel Valls, primer ministro francés. El jefe del Gobierno de Reino Unido, David Cameron, manifestó sentirse "horrorizado por el asesinato a sangre fría de Kassig". Barack Obama, presidente de Estados Unidos, no ha dudado en afirmar que "las acciones del Estado Islámico no representan ninguna fe, mucho menos la musulmana que Kassig adoptó". Hoy lamentamos juntos, pero también recordamos que el espíritu indomable de bondad que tanto brilló en Kassig será la luz que acabará prevaleciendo sobre la oscuridad del Estado Islámico".