CONSULTA CATALANA
Las fuerzas soberanistas se alejan del proyecto de Mas
Por Selene Pisabarro
3 min
España14-10-2014
La unión ha terminado, al menos en cuanto al nuevo proyecto de Artur Mas se refiere. Las cuatro fuerzas soberanistas que ultimaban sus planes para el próximo 9N, día clave para Cataluña y con repercusión para toda España, han partido su futuro. Convergència, el partido del president, se ha quedado solo al desconvocar un referéndum como tal. ERC, ICV y CUP acusan a Mas de no cumplir con su palabra.
El president de Cataluña vive sus horas más bajas como mandatario. Sus socios soberanistas le han arrinconado al ver que su propuesta no se cumplirá tal y como acordaron. Aun así, Mas admite que “el consenso es débil” pero que continúan hacia adelante por el mismo camino. Sin embargo, la otra parte no piensa lo mismo. El líder de CiU trató de hacer todo lo posible este lunes para llegar a un acuerdo con sus socios ahora que el Tribunal Constitucional ha vetado su proyecto. Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) ha roto sus lazos con el futuro soberanista de Artur Mas. Así lo anunció el líder del partido, Oriol Junqueras, que admitió que no continuará ya que durante la reunión del lunes planteó un proyecto que no era el pactado. Este tacha al president de “poco comprometido” puesto que no ha cumplido la promesa que aseguró. Aun así, tratarán de hacer factible el nuevo plan a pesar de que no es el que quisieran ya que “la solución a los problemas de la sociedad catalana pasa por la independencia” aunque “el principal enemigo de la democracia en Cataluña es el Gobierno español”. Creen que la única salida es que el Parlamento catalán haga una declaración de independencia cuanto antes y que se abra un proceso constituyente. Además, desde la formación piden elecciones cuanto antes y no han asegurado si continuarán dando su apoyo como socios del gobierno catalán porque esperan a lo que suceda en los próximos días. No obstante, no han confirmado si se presentarían en lista unitaria con Convergència. Las mismas riendas ha tomado Iniciativa per Catalunya, que no secundará el proyecto de Mas. Candidatura Unitaria Popular (CUP) también ha criticado al Ejecutivo catalán de que no lleva a cabo sus palabras ni los acuerdos con el resto de partidos. Ni tan siquiera creen que tenga éxito el plan para el 9 de noviembre y aseguran que se trata más bien de “un acto de campaña electoral de Convergència que de una consulta popular que garantice la voluntad del pueblo”, aunque desde la CUP animan a los catalanes a que acudan a votar. Ya el lunes, antes de acudir a la reunión con Mas, la CUP aseguró que, en el caso de que el Estado vete la consulta soberanista, llamarán a los ciudadanos a la “desobediencia civil y a crear un movimiento de resistencia civil, pacífico y organizado” para que puedan votar en la fecha señalada. De igual forma piensa Iniciativa per Catalunya Verds (ICV), de lo que su líder, Joan Herrera, extrae que Mas “ha convertido el 9N en el primer acto de precampaña de las plebiscitarias”. También ha admitido que lo que plantea Mas volverá a ser bloqueado por el Gobierno y que lo que ha hecho es dar un paso atrás que plantea pocas garantías democráticas. Lo que propone ICV es que los catalanes acudan a los colegios electorales –que estarán cerrados- el 9N para firmar contra la medida que ha tomado Mariano Rajoy de vulnerar su derecho a decidir. El fin de esta propuesta es que llegue a las instituciones europeas. Las reacciones de los demás partidos no se han hecho de esperar. Miquel Iceta, el secretario del PSC, ha afirmado que se trata de “un engaño y un error” del gobierno catalán, al mismo tiempo que ha rechazado que su partido participe en la convocatoria que plantea Mas. La cabeza visible del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, ha llamado a todas las fuerzas políticas a que comience un proceso de “reconciliación” y ha sido tajante a la hora de pedir al president que no haga trampas con los catalanes.





