LIBIA
La cumbre de Madrid aboga por el diálogo en el conflicto libio
Por Adriana Robledo
2 min
Internacional17-09-2014
Octubre de 2011. Esta fecha será recordada siempre por el pueblo libio, cuando caía el dictador Muamar Gadafi. Desde entonces, Libia no conoce la estabilidad política y social. Tras tantas protestas para derrocar al dictador y conseguir una democracia, los resultados se encuentran mucho más lejos de lo esperado. La situación se agravó durante el mes de junio con las elecciones en las que el Congreso General Nacional, CGN, tenía que crear un parlamento. El resultado fue la división en dos gobiernos: uno con sede en Trípoli con el apoyo del CGN y otro a más de 1.000 kilómetros de la capital, en Tobruk, como nuevo parlamento.
La difícil situación de Libia ha propiciado una conferencia sobre estabilidad y desarrollo en Madrid durante este miércoles, incentivada por el ministro de Exteriores español, José Manuel García-Margallo. El nuevo plan elaborado durante la cumbre menciona la necesidad de un “diálogo nacional incluyente” en el que tienen que estar “todos los actores políticos, líderes tribales y otras personalidades destacadas”. La “solución a la crisis de Libia” no está en la intervención militar, sino en el propio pueblo aunque la comunidad internacional tiene “la obligación” de acompañarles en este transformación. La reunión ha contado con la presencia de 21 estados que han buscado y debatido soluciones ante la grave crisis que vive Libia. La conferencia ha sido inaugurada por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el ministro de Exteriores español y su homólogo libio, Mohamed Abdelaziz. El debate ha continuado a puerta cerrada hasta que los ministros de exteriores español y libio han mencionado las conclusiones a primera hora de la tarde. "Esta conferencia ha supuesto un salto cualitativo, al activar el apoyo de los socios de Libia. Por primera vez se han reunido tanto a los países vecinos geográficamente como a los socios políticos, lo que significa que hay coordinación para ofrecer apoyo a Libia. Es un paso adelante", ha expresado Abdelaziz. García-Margallo ha comentado que “esta cumbre es un paso más dentro del proceso, que será necesariamente largo, en la buena dirección. Hemos acordado ayudar al pueblo libio en su futuro más próximo". El objetivo de la conferencia ha sido impulsar los esfuerzos de las regiones con el fin de estabilizar Libia y redirigir a las partes implicadas por el camino del diálogo. El ministro de Exteriores español ha resaltado que la situación de Libia necesita que los países vecinos “incrementen su coordinación”. Los presidentes de la conferencia mostraron varios indicios de “preocupación” unidos a la situación “extremadamente grave y urgente” que se vive en Libia. Dos riesgos principales deberían ser evitados: el riesgo de guerra civil y el riesgo de fragmentación", revelaron ante la prensa en las últimas conclusiones.





