Internet
La ciberdelincuencia supera al narcotráfico
Por Adriana Robledo
3 min
Comunicación16-09-2014
Desde introducir un virus en un ordenador ajeno, hasta robar las claves para las cuentas bancarias. Todo esto lo abarca el cibercrimen o delito informático. Una práctica que cada vez va cogiendo más fuerza debido a la importancia que han adquirido las nuevas tecnologías en la vida cotidiana. Ahora si encuentras un producto que te gusta en, por ejemplo, la Patagonia Argentina, solo tiene que hacer click y pagar por internet. Pero no hay que olvidar que una práctica tan habitual también tiene riesgos.
El último caso de cibercrimen lo sufrió la actriz de Hollywood Jennifer Lawrence cuando descubrió como unas comprometidas fotos estaban navegando por la red. El crimen se ejecutó mediante el robo de las instantáneas de la red. Este no es el único caso, aunque sí el más relevante de las últimas semanas, pues la ciberdelincuencia supera al narcotráfico en términos económicos según los estudios a los que ha hecho referencia el secretario de estado y seguridad, Francisco Martínez. Los informes de Martínez quieren revelar la importancia que el ministerio de interior le otorga a este nuevo tipo de delitos que se encuentran en alza. Martínez ha inaugurado un seminario organizado por la guardia civil en un acto que ha contado con la asistencia del presidente de Indra, Javier Monzón, y el fiscal de la audiencia nacional, Javier Zaragoza. El número dos de interior ha expuesto cifras sobre la repercusión que puede tener la ciberdelicuncia. Un ataque grave sobre una importante compañía puede acarrear pérdidas de 497.000 euros de media mientras que para una pyme supondría 38.000 euros de media. “Un ataque dirigido”, según la calificación de Martínez, puede llegar a ostentar unas pérdidas financieras y costes adicionales de 1,7 millones de euros. Este tipo de ataques se comenten cada 1,5 segundos en el mundo y afectan a 1.080 víctimas por minuto, según el secretario de estado. La ciberdelincuencia podría tener un impacto mayor a 300.000 millones de euros anuales que afectarían a la economía mundial. Esta práctica no afecta solo a la economía o las actrices de Hollywood. La problemática ha llegado más allá con el uso de las redes sociales por parte de los yihadistas para reclutar a nuevos militantes. El ministerio del interior también está preocupado por los menores de edad y las redes sociales pues “muchas veces quedan inofensivamente expuestos”. “Las redes sociales son un escenario lleno de oportunidades”, ha concluido. La empresa de seguridad informática, Kaspersky Lab, ha elaborado una lista con las pautas para evitar, o salir lo mejor parado posible, de un ciberataque. Empleados que pierden, o a los que se les roban sus dispositivos, suponen una buena entrada para los delincuentes aunque también es importante tener un cifrado sólido. “El cifrado y el establecimiento de contraseñas seguras debe ser una medida obligatoria en todos los ordenadores portátiles y smartphones que usen los profesionales para trabajar”. El uso de las redes sociales supone ahondar en una problemática en la que se encuentran dos vertientes: aquellos que optan por prohibirlas durante la jornada laboral o los que abogan por usarlas de manera restringida. «Las redes sociales y la ingeniería social van de la mano. Muchos ataques se basan en la confianza que los usuarios tienen en sus contactos pero hay que estar en guardia frente a eventuales mensajes del tipo haz clic en mi imagen, que podrían ser la puerta de entrada a la red corporativa a través de malware». El uso de los pen drives son una de las mejores puestas para los delincuentes que pueden infectar varios ordenadores solo con el traspaso de documentos o utilizarlos directamente para acceder a la información.





