Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

Melilla

Imputado un jefe de la Guardia Civil por devoluciones en caliente

Por Adriana RobledoTiempo de lectura2 min
España15-09-2014

Las devoluciones en caliente es una técnica que se ha practicado en la valla fronteriza de Melilla. Esta práctica, ilegal según la ley de extranjería española, consiste en devolver a los inmigrantes que han cruzado la frontera sin que el inmigrante haya contado con un asistente jurídico o un intérprete. La expulsión del inmigrante una vez ha pasado la valla es legal según la ley tras una tramitación del expediente administrativo.

El Juzgado de Primera Instancia e Enstrucción número dos de Melilla ha imputado al jefe de la Guardia Civil por un presunto delito de prevaricación al haber ejecutado las devoluciones en caliente de inmigrantes. El juez ha decidido que el responsable declare el próximo 3 de octubre sobre los hechos acontecidos el 18 de junio y el 13 de agosto cuando un grupo indefinido de inmigrantes cruzó la valla y fueron “entregados de manera inmediata a las fuerzas auxiliares marroquíes sin aplicar la legislación de extranjería” y no se cumplió el acuerdo de readmisión firmado con Marruecos, según recoge el auto. El jefe de la Comandancia de la Guardia Civil “dicta la orden Dispositivo anti intrusión en la valla perimetral de Melilla y protocolo operativo de vigilancia de fronteras y es la persona al mando de dispositivo”. El juez le imputa con el fin de aclarar “si se llevaron a cabo entregas de ciudadanos extranjeros a las autoridades marroquíes sin observar la legislación española vigente y, si fuera así, si tal manera de actuar pudiera ser constitutiva de infracción penal”. La investigación nació tras la querella presentada por Andalucía Acoge, SOS Racismo y Poredein. El juzgado comenzó la indagación sobre la posible responsabilidad y comisión de delitos en la acción de policía marroquíes y efectivos de la Guardia Civil durante las devoluciones del 18 de junio en Melilla. El organismo pidió información a la Guardia Civil, que en un extenso documento pormenorizó que, aquella noche, se había aplicado un “concepto operativo” de frontera que funciona desde el 2005 y, según el texto “solo se consuma definitivamente” la entrada en territorio nacional cuando el inmigrante pasa la “valla interna” y “rebasa la línea de vigilancia y contención establecida”. El auto señala en el “concepto operativo” que "en todo caso, los inmigrantes que, rebasando las líneas de vigilancia y contención establecidas consuman su entrada ilegal en territorio nacional y son interceptadas por la Guardia Civil (...) son entregados mediante la correspondiente diligencia al Cuerpo Nacional de Policía". El magistrado comenta que en el operativo desarrollado por la Guardia Civil existen dos ideas de frontera, una “de naturaleza jurídica” y otra “de naturaleza operativo o funcional”. "El primero, se acomoda a los tratados suscritos entre España y Marruecos mientras que el segundo parece responder a un criterio de gobierno, político o de simple operatividad policial", apunta el auto. Los vídeos aportados por las ONG para la querella muestran que “varios ciudadanos subsaharianos son entregados por agentes de la Guardia Civil a las fuerzas auxiliares marroquíes” mediante la puerta de la valla "sin que conste que los mismos fueron trasladados a Jefatura Superior del Cuerpo de Policía Nacional".