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Banco Central Europeo

El fantasma de la deflación y el estancamiento motiva las medidas de Dragui

Por Jesús Espinosa Tiempo de lectura2 min
Economía05-09-2014

El BCE inicia un paquete de medidas concretas que tienen como objetivo frenar a toda cosa el estancamiento de la UE. El crecimiento de los países europeos, sobre todo de Alemania, Francia e Italia, en el último trimestre del año fue desolador. Algo que evitar Mario Dragui no quiere que vuelva a ocurrir. Para ello el BCE iniciará en octubre la compra de activos financieros y un nuevo recorte de los tipos de interés.

Ambas medidas tienen como objetivo frenar el deterioro de la recuperación en la zona monetaria del euro. Una recuperación que no termina de afianzarse, y que cada vez parece más un espejismo en medio del desierto. Además, es necesario combatir los signos del estancamiento para prevenir una posible desinflación que amenaza con desembocar en una espiral deflacionaria. El propio Dragui, en una entrevista televisiva, añadió que las decisiones que ha tomado el BCE obedecen a que, desgraciadamente, todos los indicadores disponibles están detectando una agudización a medio plazo de la tendencia a la deflación. Además de una pérdida del ritmo de crecimiento económica de la eurozona. Esta última es la razón por la que el BCE ha rebajado en una décima su previsión de crecimiento del euro para 2014, que se sitúa en el 0,9%. Aparte de la compra de activos financieros y la bajada de los tipos de interés, el BCE de Mario Dragui prepara una tercera medida que ha pasado más desapercibida: bonos de titulización. La compra de bonos de titulización es un recurso que el organismo tiene en la cartera. Su adquisición sería la fórmula de resucitar un mercado paralizado, y la vía para liberar el balance de la banca. La alternativa hasta ahora se la guardaba el BCE en caso de que las líneas de liquidez no lograran el objetivo de incentivar el crédito. Sin embargo, la realidad económica de la zona euro se deterosa, por lo que hay que ir un paso más allá en el planteamiento de medidas para el recuperación. Según señalan todos los indicadores, Europa aún no se ha recuperado de la crisis económica. Una crisis que tuvo sus mazazos más fuertes hacia Europa desde EEUU. En septiembre de 2008 en cuarto banco de inversión de Estados Unidos, Lehman Brotger, de declaraba en bancarrota. Esto produjo que la economía europea se contrajera severamente. Como un efecto mariposa, entre abirl y junio de ese mismo año las economías de los 15 países de la eurozona se contrajeron un 2%. Casi 6 años después, la economía europea respira con dificultad, y aunque los datos han mejorado sutilmente, la política económica europea liderada por el BCE y Dragui tiene trabajo por delante.