Tráfico
El verano deja 223 muertos en las carreteras españolas
Por Marta Juncosa
2 min
Sociedad04-09-2014
Las mejores cifras desde 1960. Es la conclusión del balance de siniestralidad en las carreteras en los meses de julio y agosto llevado a cabo por la Dirección General de Tráfico (DGT). Este verano han perdido la vida 223 personas, una cifra un 4% menor que el año pasado y la más baja desde que comenzaron los registros hace cinco décadas.
Los datos han sido anunciados por el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, y la directora general de Tráfico, María Seguí. En la rueda de prensa, Fernández Díaz ha calificado el balance de “positivo”, aunque ha admitido que no se debe caer en la “autocomplacencia”. Este año se han producido 78,5 millones de desplazamientos, más de un tres por ciento más que en 2013. Además, los accidentes mortales se han visto reducidos en un 8%, pasando de 199 a 184. El mayor número de víctimas se ha encontrado en las carreteras secundarias, donde han perdido la vida 166 personas; en cambio, los desplazamientos por autopistas y autovías se han saldado con 55 fallecidos, frente a los 88 del año 2013. El Ministro de Interior ha manifestado su preocupación por el aumento de siniestralidad en furgonetas. En 2013 únicamente se produjeron tres víctimas mortales, mientras que este año la cifra ha llegado hasta 26 personas. Fernández Díaz ha asegurado que el Ministerio de Interior y el de Fomento llevarán a cabo medidas para solucionar este problema. Respecto al número de heridos, este verano han necesitado atención hospitalaria 982 personas, frente a las 1.097 registradas hace un año. La franja de edad con mayor número de fallecidos ha sido la comprendida entre 45 y 54 años, con 48 víctimas; le siguen la franja de 35-44 años (43 fallecidos) y la de 25-34 años (35 víctimas). Además, ocho niños menores de 15 años han perdido la vida en la carretera. El ministro ha resaltado que, si se hubieran utilizado los sistemas de retención correspondientes, habría podido salvarse un mínimo de veinte vidas. 31 de las 223 víctimas no llevaban puesto el cinturón de seguridad; asimismo, tres de los diez usuarios de bicicleta fallecidos circulaban sin casco. Las cifras, en principio, son positivas; este verano se ha consolidado la tendencia a la baja en la siniestralidad en las carreteras. Sin embargo, desde el 1 de enero hasta el 31 de agosto de este año han fallecido 730 personas, un 1% más que en 2013.





