Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

Unión Europea

"Disciplina fiscal", la fórmula de Tusk para la recuperación económica

Por Jesús Espinosa Tiempo de lectura2 min
España31-08-2014

El ya expresidente del Consejo Europeo, Van Rompuy, anunció lo esperado: el polaco Donald Tusk es el elegido para sustituirle en el cargo. Además, la italiana Federica Mogherini ocupará la posición de responsable de Política Exterior. La noticia saltaba a los medios minutos antes por pura casualidad; el presidente chipriota le preguntó a Van Rompuy si el polaco era el elegido para sucederle, a lo que él le respondió que sí, pero que "guardara el secreto", sin saber que un micro abierto estaba ejerciendo de altavoz.

Los líderes de la UE debían designar al presidente del Consejo Europeo, pero también a la sucesora de Catherine Ashton como responsable de Política Exterior. En cuanto al recién elegido presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, se le reprochan bastantes cuestiones. La primera es que no pertenece a uno de los países de la eurozona. También, su escaso conocimiento del inglés, una lengua más que necesaria para poder moverse por las instituciones europeas. En la primera rueda de prensa que concedió tras ser elegido presidente, intentó quitarle importancia a estas cuestiones. Según él, por ahora prefería hablar el polaco, pero que se compromete a mejorar su nivel de inglés para poder usarlo sin problemas. "Nada en Europa es lo suficientemente bueno. Tampoco mi inglés. Pero lo mejoraré y en diciembre estaré preparado al 100%", dijo. También tuvo palabras para los que le achacan que no pertenezca a la zona euro: "Sabemos que hay ciertos problemas exclusivos de la zona euro. Pero no deberíamos convertir esto en una división permanente. Europa no debería generar una división". También en esa rueda de prensa, Tusk se autocolocó unos cuantos galardones, y recordó su lucha por la democracia en Gdansk. Presentó su experiencia y su constancia por recuperar la ilusión de los que ven a la UE como algo caducado. Sin embargo, esa experiencia de la que presume debe convertirse en facilidades para moverse por la política europea, y para ello el expresidente del Consejo Europeo, Van Rompuy, le recordó los tres grandes desafíos que le aguardan: la economía (la zona euro se ha estancado y parece que la recuperación como tal se resiste), la crisis ucraniana (el conflicto con Putin sigue en su escalada de tensiones y, por lo tanto, de sanciones económicas contra Rusia) y la amenaza de David Cameron (pretende convocar un referéndum sobre la permanencia del Reino Unido en la UE). "Me doy cuenta de que los retos no desaparecerán en diciembre", afirmó Tusk. "El principal es la crisis económica y la situación en la zona euro y mi experiencia apunta que disciplina fiscal y crecimiento son posibles. En Polonia hemos logrado un crecimiento acumulado de un 20% durante mi mandato y nos las arreglamos para mantener la disciplina fiscal. Deberíamos buscar crecimiento en el marco de la responsabilidad". Sobre Ucrania Tusk afirmó que la UE debía ser a la vez "valiente y responsable". También subrayó la necesidad de que los líderes europeos alcancen una posición común: "El objetivo es lograr la paz. Escucharemos al presidente ucraniano y estamos de acuerdo con él en que las sanciones deben propiciar un acuerdo. La UE sólo será derrotada si está dividida y por eso es importante llegar a una posición común".