CONGRESO PSOE
Pedro Sánchez quiere hacer del PSOE “el partido de la honradez"
Por Jesús Espinosa
6 min
España27-07-2014
El lema que luce el PSOE en el congreso extraordinario hace hincapié en su objetivo principal: ''cambiando…''. El partido busca ser otro y Pedro Sánchez, con la sombra de Susana Díaz, es el encargado de encabezar el reto. Aparente consenso, pues la nueva Ejecutiva federal ha sido ratificada por el 86,19% de los votos. Sin embargo, las voces discordantes las alzan los derrotados Madina y Pérez Tapias, que acusan al nuevo secretario general de "falta de integración" en su nuevo equipo de trabajo.
Pedro Sánchez fue ratificado como secretario general del PSOE por el procedimiento de aclamación en el congreso del PSOE celebrado este fin semana. La presidenta del Congreso, Susana Díaz, fue la encargada de gritar su nombre ante el júbilo moderado de los asistentes; llegaba el momento del primer discurso del quinto secretario general del Partido Socialista desde la democracia. Las primeras palabras de Sánchez estuvieron dedicadas al momento histórico de cambio y renovación que vive el partido: "Los socialistas han dado un sí claro y rotundo al cambio desde abajo arriba", dijo, pronosticando que en este momento se inicia también el comienzo de transformación de España. En su discurso, el madrileño y hasta hace nada desconocido militante del PSOE, afirmó que "hay que ser el partido de la honradez intransigente’’ y que nadie se preocupe porque a él "no le va a temblar el pulso para echar a ningún corrupto’’ del partido. Sin duda un tema clave para los españoles: la corrupción. Si algo tiene que demostrar el nuevo PSOE, que pretende 'cambiar el partido' y 'cambiar España', es que es alérgico a los sobres, a las comisiones ilegales, al dinero escondido en Suiza… Sánchez sabe la importancia del tema, y por eso decidió dejar muy clara su postura de tolerancia cero con la corrupción. También es importante la oferta que Sánchez le ha hecho a la ciudadanía. Ante el inminente progreso tanto electoral como político de otros partidos de izquierdas que presumen de ser abiertos y transparentes, Sánchez no ha querido dejar atrás al PSOE, y ha prometido hacer asambleas abiertas y rendir cuentas ante la militancia año. "Hay muchos militantes que con su voto nos han dicho que no podremos cambiar España si la miramos desde una ventana’’, ha explicado. Quiere un partido "abierto y participativo", un camino que ya se inició con la consulta a las bases del pasado día 13. Además, se ha comprometido a estar "poco en Ferraz y mucho en los territorios’’. Otro detalle del primer discurso de Pedro Sánchez como secretario general es su agradecimiento a Alfredo Pérez Rubalcaba y su labor en "momentos difíciles": "Me siento inmensamente orgulloso de este partido que tanto ha dado por España y que tanto volverá a dar por España" y "tú - refiriéndose a Rubalcaba- formas parte de lo mejor del socialismo en España". El saliente secretario general también tuvo su momento de gloria discutida ante los allí presentes. Habló de la necesidad de mantener una "postura ejemplar" y coherente con los principios de partido. Además, y por si había alguna duda, correspondió las palabras del Sánchez y dejó claro su apoyo "‘total" e "incondicional" a su sucesor. Rubalcaba afirmó que es "socialista" y que lo será "hasta el final de sus días" entre un largo aplausos de 3 minutos; número que Rubalcaba conoce bien, porque se asemeja en forma a los votos que el PSOE ha perdido con él al frente: 3.000.000. ‘’Un minuto de ovación por cada millón de votos perdidos’’, afirmó un observador del Congreso en los pasillos del Hotel Auditorium de Madrid, donde tuvo lugar la ceremonia. Primeras discrepancias con Madina y Pérez Tapias Por si la primera jornada del Congreso Extraordinario del PSOE no estuviera suficientemente cargada de titulares, los derrotados Eduardo Madina y Pérez Tapias protagonizaron las primeras discrepancias. El primero fue Eduardo Madina, que denunció la misma mañana del sábado que "nadie" había hablado con él para conformar la nueva Ejecutiva Federal del partido y reconoció que le hubiera gustado “tener más capacidad para poder trabajar en pro de la integración’’. El segundo, Pérez Tapias, sembró la polémica en su cuenta de Twitter personal: "Al Congreso del PSOE: ¿de integración’’. Ante las críticas, el equipo de Tapias ha tenido que aclarar que la entrada del Manuel de la Rocha, hijo del que fuera diputado y miembro de la corriente Izquierda Socialista, no responde al movimiento del que Pérez Tapias es portavoz. Al acabar la primera jornada del Congreso Extraordinario del PSOE se echó de menos a una persona, al gran ausente del día: Jose Luis Rodríguez Zapatero. El expresidente del Gobierno no acudió a esa primera sesión del Congreso del partido, a diferencia de sus antecesores Felipe González y Joaquín Almunia. Por su ausencia, Zapatero no pudo escuchar los elogios que le ha dedicado Pedro Sánchez: ‘’Confió más en mí que yo mismo’’. Díaz: "La nueva dirección es potente y no tiene colores ni apellidos" La segunda jornada del Congreso Extraordinario del PSOE que se celebra este fin y de semana y que tiene como objetivo "cambiar" y "renovar" el partido, comenzó a las 9.45 horas con la votación de los miembros de los órganos federales del partido. Esta votación arrancó, sin embargo, con 15 minutos de retraso sobre la previsión inicial, en una sala forma por una larga cola con cerca de los mil delegados llamados a las urnas. Ellos son los que deben elegir a los nuevos miembros de la Comisión Ejecutiva Federal, del Comité Federal y de la Comisión de Ética y Garantías del partido. Las urnas estuvieron abiertas, como previsión inicial, hasta las 11.45 de la mañana. Tras la votación, el primero en hablar fue Patxi López, secretario general de los socialistas vascos, y que formará parte del nuevo órgano de dirección del partido. "La nueva ejecutiva del PSOE es integradora y se demostrará con el tiempo’’, dijo dejándole un claro mensaje a Madina y Pérez Tapias que insinuaron lo contrario. Susana Díaz, antes del discurso de Sánchez que cerraría el acto, también sacó pecho ante los militantes, y dio una imagen de fuerza y ganas de cambiar la actual situación electoral de partido. La nueva dirección "no tiene colores ni apellidos", es "potente" y "no tiene tiempo que perder". Díaz rechazó ser la presidenta del PSOE para evitar dar impresión de bicefalia, pero ha conseguido colocar hasta a ocho personas de su total confianza en la nueva Ejecutiva Federal; ocho de 38. Una gran diferencia con 2012, en el Congreso de Sevilla, en el que sólo entraron seis andaluces una dirección de 45 personas. En el congreso se dio a conocer el resultado de los votos de la nueva Ejecutiva Federal, aprobada por el 86,19% de los votos; un resultado, que ha despertado en Zapatero, asistente el domingo, la reacción de abrazar y felicitar a Pedro Sánchez. Muchas emociones juntas son las que tuvo que cerrar el nuevo Secretario General del Partido, Pedro Sánchez, en su discurso de clausura. Empezó haciendo un llamamiento a aquellos que pudieron perder la confianza en el PSOE: "Un partido que salga al encuentro de los indignados’’, los sindicatos y los votantes desencantados’’. El discurso de clausura ha supuesto un auténtico programa de gobierno repleto de propuestas económicas, de regeneración democrática, y de recuperación de derechos sociales. También estuvo muy presente, como en su primer discurso tras el nombramiento, la corrupción. Sin citar directamente a Jordi Pujol, Sánchez ha insinuado que algunos políticos "cuando tienen que elegir entre patria o patrimonio, "¡eligen patrimonio, se lo lleva al paraíso fiscal de al lado!". En cuanto a la cita que tiene Sánchez en La Moncloa, ha anunciado que "le dará un claro y rotundo no’’ al presidente del Gobierno sobre la elección directa de alcaldes. Además le ha emplazado a que, si de verdad quiere o desea una regeneración democrática tiene que empezar limpiando "su casa’’, el PP. Por último, el nuevo secretario general del PSOE se ha comprometido a trabajar para "construir una España mejor en "lo individual" y también "en lo colectivo". También ha abogado por "desterrar de España" conceptos como "paro", "violencia de género" o "independentismo". Por ello ha pedido a los miembros de su partido "ponerse manos a la obra" para "cambiar de rumbo a España en lo político, lo social, lo económico y lo institucional".





