RUSIA
Rusia reabre la 'guerra del gas' cortando el suministro a Ucrania
Por Sergio Castilla
3 min
Economía16-06-2014
La tensión que se vive entre Rusia y Ucrania ya tiene otro precedente. Tras varias advertencias y aplazamientos, Rusia ha cortado el suministro de gas al país vecino tras fracasar la última ronda de negociaciones celebrada en Kiev entre el director de Gazprom, Alexei Miller, el primer ministro ucraniano, Arseni Yatseniuk, y el comisario europeo de Energía, Günther Oettinger. Gazprom sostiene que la compañía ucraniana Naftogaz le debe un total de 4.458 millones de dólares (3.292 millones de euros) por los meses de noviembre y diciembre de 2013, además de abril y mayo del presente año. Aseguran que tampoco han recibido el pago de junio.
La oferta de Moscú ha consistido en una rebaja de 100 dólares (73 euros) por cada 1.000 metros cúbicos de gas. Ucrania, sin embargo, rechaza la oferta por considerar que se trata de un precio demasiado elevado e insiste en pagar 198 euros por mil metros cúbicos del hidrocarburo. El presidente ruso, Vladímir Putin, llegó a escribir una carta dirigida a los líderes europeos en la que alertaba de los riesgos que esta situación tenía para el suministro de gas al resto de los países del continente. A pesar de que hubo negociaciones -con participación de la Unión Europea (UE)- en Bruselas y en Kiev hasta el pasado domingo, éstas no han llegado a buen puerto. El problema no se limita exclusivamente a Ucrania. El 30 por ciento del gas que consume la UE procede de Rusia. Eslovaquia, por ejemplo, recibe de Gazprom el 95 por ciento del gas que utiliza y Hungría el 75 por ciento. Así mismo, la mitad del volumen de gas que llega a Europa lo hace a través de los gasoductos ucranianos. Moscú ha aclarado que seguirá cumpliendo con los volúmenes contratados con los países europeos y subraya que Naftogaz "tiene la obligación de garantizar el tránsito a terceros países". No obstante, Rusia ha avisado a Europa de posibles incidencias en el servicio si Ucrania se queda con gas destinado a los países de la UE. Según Gazprom, Ucrania ha amenazado con quedarse con el gas destinado a Europa que pasa por sus tuberías, "tanto como necesite", según ha denunciado Miller. El primer ministro ruso, Dimitri Medvedev, ha acusado a las autoridades ucranianas de estar creando una crisis de gas "artificial" pero no descarta nuevas negociaciones si Kiev paga la deuda. El eurocomisario de Energía, Günther Oettinger, ha afirmado este lunes que Ucrania tiene la intención de cumplir sus compromisos en cuanto al tránsito de gas hacia la UE. Ucrania tiene 12.000 miullones de metros cúbicos de gas almacenas, lo que garantiza su propio suministro y el europeo durante el verano. El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ha comparado la dimensión del conflicto entre Rusia y Ucrania con la caída del Muro de Berlín, por lo que ha pedido un "esfuerzo" a ambos gobiernos para que acepten la propuesta de entendimiento ofrecida por Bruselas. "La propuesta del comisario europeo de Energía, Güther Oettinger, es buena y garantiza que Rusia pueda cobrar los pagos atrasados de Ucrania y que Ucrania pueda tener un gas a precio razonable, más cerca del mercado, y no a un coste exorbitante", ha añadido. Desde que estallara la crisis entre ambos países, Rusia ha acordado varias subidas al precio del gas. El precio del gas para Ucrania ha ascendido desde los 268,5 dólares (198 euros) hasta los 485 (358 euros) por mil metros cúbicos a raíz de la destitución del expresidente Viktor Yanukóvich el pasado 22 de febrero. La postura de Ucrania en las negociaciones ha sido la de retomar el precio establecido con el anterior mandato, lejos de los 380 dólares por mil metros cúbicos a los que estuvo dispuesto a hacer la rebaja Rusia. Finalmente, Ucrania hizo la propuesta de pagar una tarifa de 326 dólares, lo que tampoco fue aceptado por Rusia. Desde la Revolución Naranja de 2004, el precio del gas a Ucrania por parte de Rusia ha sido un continuo objeto de disputado entre los dos países. Los desacuerdos ya causaron dos 'guerras del gas', en 2006 y en 2009. La primera duró solamente cuatro días, pero dejó sin combustible en pleno mes de enero a un gran número de países de la UE, entre ellos Alemania, Francia e Italia. Los cortes energéticos de 2009 duraron casi tres semanas. Mientras tanto, sigue existiendo cierta tensión geoestratégica entre ambos países en relación a los conflictos que se viven en la zona rusohablante de Ucrania.





