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FRAUDE

El fraude fiscal en el IRPF asciende a 20.000 millones, según Fedea

Por Sergio CastillaTiempo de lectura3 min
Economía05-06-2014

A España le queda mucho que mejorar en lo referido a lucha contra el fraude fiscal. Es lo que puede deducirse del estudio titulado 'El hueco que deja el diablo: una estimación del fraude en el IRPF', elaborado por Julio López Laborda, catedrático de la Universidad de Zaragoza, y que ha sido presentado este jueves por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA). Según el informe, el fraude fiscal en el impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF) -el cual aporta casi la mitad de la recaudación tributaria a las arcas públicas- se eleva hasta el 1,7 por ciento del PIB, lo que equivale aproximadamente a unos 20.000 millones de euros.

El problema, ni mucho menos, acaba ahí. El experto afirmó que si se añade el fraude cometido en otros impuestos como el IVA o el sociedades, el agujero fiscal total ascendería a entre el 3,5% y el 4% del PIB, lo que representa hasta cerca de 40.000 millones. No obstante, advirtió de que el fraude en el impuesto de sociedades podría ser incluso mayor. Para el estudio, se ha escogido una muestra de 500.000 microdatos de las declaraciones del IRPF correspondientes a 2008. Han observado las donaciones que se han realizado, las pensiones entre cónyuges separados, y en las deducciones por la adquisición de vivienda. El informe presentado por Fedea concluye que el fraude no existe entre las rentas procedentes del trabajo, es decir, las que reciben los trabajadores por sus salarios, debido al control existente sobre éstos. Sin embargo, en las rentas procedentes de capital el fraude se sitúa cercano al 61 por ciento -consecuencia de las rentas en el exterior, paraísos fiscales y otras operaciones opacas de capital-, el fraude en las rentas de capital mobiliario ascendería al 55 por ciento y el de actividades empresariales por estimación directa sería de cerca del 48 por ciento, y del 46 por ciento de la estimación por módulos. Laborda, partiendo de metodologías utilizados en estudios internacionales, señala que los españoles tienen en paraísos fiscales 144.000 millones de euros. Solo por el rendimiento de ese importe, el fraude fiscal asciende a 7.400 millones. Este investigador de la Universidad de Zaragoza y colaborador de la Fundación explicó, no obstante, que "la lucha contra la economía sumergida y el fraude fiscal tiene un suelo de cerca del 13%, que es mucho". El experto sentenció que la "lucha contra el fraude debe de ser una política prioritaria del Estado pero también debe de ser realista". El catedrático defendió el modelo de confianza y servicios, por el que la Agencia Tributaria debería mejorar su relación con los contribuyentes y profundizar en la mejora de la "conciencia fiscal". En este sentido, recordó la estadística sobre conciencia fiscal elaborada por el Instituto de Estudios Fiscales (IEF). "Los ciudadanos creen que el fraude está generalizado, es creciente y queda impune. Además, consideran mayoritariamente que el fraude procede sobre todo de las rentas empresariales". Pese a ello, los españoles creen que el fraude fiscal no está justificado, puntualizó. Así mismo, el informe defiende que "deben evitarse las políticas como la amnistía fiscal recientemente concedida en España". El profesor de la Universidad de Zaragoza se mostró favorable a publicar las declaraciones fiscales de los cargos políticos para mejorar la transparencia. También aplaudió algunas de las propuestas incluidas en el informe de los expertos para la reforma fiscal como la supresión del sistema de módulos, del recargo de equivalencia o del régimen particular en el impuesto sobre sociedades de las empresas de reducida dimensión. El investigador concluyó en que la economía sumergida en España asciende al 20 por ciento del PIB. Teniendo en cuenta que la presión fiscal en España se sitúa en el 33 por ciento, si la actividad sumergida tributaria, el Estado ingresaría un 6,6 por ciento adicional, cifra que coincide con el déficit fiscal registrado en 2013. "Aproximadamente puede ser cierto que sin fraude fiscal no habría déficit", señaló Laborda. Sin embargo, alertó de que resulta poco realista la idea de acabar con el fraude fiscal. Sin embargo, cree que sí es posible reducirlo hasta niveles del 13 por ciento como los registrados en Alemania.