Accidente Santiago
La velocidad fue la causa del descarrilamiento
Por Adriana Robledo
2 min
Sociedad04-06-2014
El 24 de julio de 2013 fallecieron 79 personas en uno de los peores accidentes de tres sufridos en España. El tren salió de la estación de Chamartín de Madrid hacia la ciudad gallega de Ferrol pero, al llegar a la curva conocida como “A Gradeira”, situada a tres kilómetros de Santiago de Compostela, el artefacto descarriló. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, CIAF,perteneciente al Ministerio de Fomento, ha publicado este miércoles un informe de 266 páginas en el que revela las causas del accidente.
Las causas del accidente se debieron a “un exceso de velocidad del tren” junto con “la falta de atención” del maquinista quien respondió a un llamada de teléfono antes del infortunio. El informe se ha enviado al Juzgado de Instrucción número tres de Santiago de Compostela encargado de investigar lo ocurrido. Los miembros de la comisión libran de toda culpa a la operadora Renfe y al administrador de infraestructuras ferroviarias, Adif. La única responsabilidad, apuntan en sus conclusiones, es del “personal de conducción”. El informe incluye recomendaciones para Adif, Renfe Operadora y la Dirección General de Ferrocarriles. Para Adif propone la creación de un reglamento con la “que todas las reducciones de velocidad a partir de cierto rango estén señalizadas en la vía con señales fijas de limitación de velocidad” y gestionar la “progresiva” implantación de balizas. La Dirección General de Ferrocariles tendrá que, entre otras medidas, plantearse “incluir un análisis de riesgos específicos” para las nuevas líneas ferroviarias junto con la implantación de “las disposiciones necesarias para que las comunicaciones con el personal de conducción en cabina se realicen de forma segura, con el fin de evitar distracciones”. Renfe tendrá que “reforzar”, según el requerimiento de la CIAF, los medios para que las deficiencias relacionadas con la seguridad detectadas por cualquier trabajador "se reconduzcan hacia los canales funcionalmente establecidos para su análisis y consideración, asegurando así una eficaz gestión preventiva". La petición de la comisión está relacionado con el aviso que dio el jefe de los maquinistas de “una anomalía en la transición de ERTMS a Asfa" y sobre "la peligrosidad de la propia curva" en el servicio Ourense-Santiago recogido también en el documento. El trabajador de Renfe comunicó su aviso a su superior y “al menos nueve personas en Renfe Operadora podrían ser conocedoras de la misma” según reconoce la comisión dependiente del Ministerio de Fomento. Sin embargo, revela que, la segunda observación con respecto al peligro de la curva, no se trató “ni en las reuniones sobre seguimiento de la explotación del material" ni en las comisiones de seguridad en la circulación de la zona, "habiendo asistido a las mismas". La comisión concluye que "apreciación sobre la peligrosidad de la curva de Angrois fue tratada exclusivamente en el ámbito formativo, no existiendo constancia de que fuera elevada a los foros establecidos para la gestión de la seguridad, aún siendo conocedores de la misma al menos nueve personas de la organización y participando dos de ellas en la comisión de seguridad territorial de León".





