PROTECCIÓN DE DATOS
La Unión Europea ampara el "derecho al olvido" en Internet
Por Andrea Muñoz Martín
3 min
Comunicación15-05-2014
Google tiene que aprender a olvidar. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha emitido una sentencia en la que obliga a todos los buscadores presentes en Internet a retirar los enlaces a determinadas informaciones publicadas en el pasado; siempre y cuando el contenido cumpla dos requisitos: en primer lugar, que sea dañino para alguna persona y, también, que carezca de relevancia real. El “derecho al olvido” supone una lucha de los consumidores por proteger su intimidad y su privacidad en el ámbito virtual.
La disputa comenzó hace ya seis años, cuando Mario Costeja, un abogado coruñés, comprobó que su nombre aparecía asociado a una información sobre embargos inmobiliarios que había publicado el diario La Vanguardia en 1998. A pesar de que el asunto ya se había resuelto, cada vez que Costeja introducía su nombre en el buscador, este le seguía vinculado deudas a la Seguridad Social a través de los contenidos digitales. El abogado recurrió en ese momento a la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD), que defendió la información publicada en el periódico ya que estaba respaldada por una justificación legal. Más adelante, la AEPD inició un proceso que llevó hasta la Corte de Luxemburgo que, más de un lustro después, ha dictaminado que “si a raíz de la solicitud de una persona afectada se comprueba que la inclusión de los enlaces en la lista es incompatible actualmente con la Directiva (de protección de datos personales), la información y los enlaces que figuran en la lista deberán eliminarse”. Costeja ha declarado sentirse “satisfecho” con la sentencia, aunque ha matizado que, con su denuncia, no trataba tampoco de “defender el derecho al olvido”, sino que, simplemente, solicitaba la “supresión de Internet de información que pueda ir contra el honor, la dignidad, la reputación o la injerencia en la vida privada de una persona” siempre que se trate de una “información que no tenga relevancia y que puede perjudicar familiar y profesionalmente a una persona”. El gigante Google, a través de sus portavoces, ha calificado de “decepcionante” el fallo del Tribunal: “Estamos muy sorprendidos de que difiera tan drásticamente de las conclusiones del abogado general y de las advertencias y las consecuencias que ya identificó. Vamos a dedicar tiempo, desde este momento, para analizar las implicaciones de dicha decisión”. La compañía se refiere a las declaraciones realizadas el pasado año por Niilo Jääskinen, abogado general del TJUE, en las que exime a Google de la responsabilidad sobre los contenidos que su motor de búsqueda enlaza y sobre los datos personales que en estos pudieran aparecer. En los últimos años, Google se ha amparado constantemente en el hecho de que, al tratarse de una empresa estadounidense, no tiene por qué prestar atención a las reclamaciones legales que se lleven a cabo en otros lugares –como las de la AEPD-. Sin embargo, la resolución actual del TJUE también afecta a aquellas compañías que tengan su matriz fuera de la Unión Europea. Por otro lado, el buscador ha centrado su discurso en la defensa de la libertad de expresión, que, según su punto de vista, se ve vulnerada cada vez que se les obliga a eliminar un enlace de la lista de resultados. Sin embargo, es necesario aclarar que la sentencia del TJUE no afecta, como tales, a los contenidos. Por ejemplo, en ningún caso, un medio de comunicación sería obligado a retirar una información; simplemente, se eliminaría el enlace con dicho contenido en los motores de búsqueda. Una acción que no ampararía, sin embargo, a cargos con relevancia pública, una condición que contempla la Ley. La AEPD también ha considerado el fallo del TJUE positivo, ya que apoya su tesis de que “la difusión universal e ilimitada de información que, en un momento dado, deja de tener relevancia ni interés público a través de los buscadores causa una lesión a los derechos de las personas”. En la actualidad, todavía existen 220 procesos que enfrentan a esta asociación contra Google.





