INFANCIA
La comunidad internacional pide la libertad de las niñas nigerianas
Por Fernando García
2 min
Sociedad08-05-2014
Nigeria se encuentra en el punto de mira internacional por las acciones de un grupo integrista. A la consternación que ha provocado el secuestro el 14 de abril de 223 niñas en un colegio por parte de la organización islamista radical Boko Haram, se ha unido el anuncio de que serán vendidas como esclavas. El pasado domingo raptaron otras 11 jóvenes y el Gobierno se muestra incapaz de frenar a los yihadistas. Las protestas internacionales se han intensificado, con campañas a favor de la liberación de las colegiales. Mientras tanto, la violencia se recrudece en la localidad de Gamboru, donde el lunes murieron entre 200 y 300 personas presuntamente a manos de Boko Haram.
El Gobierno nigeriano se ha mostrado incapaz de encontrar a las niñas secuestradas. El presidente Goodluck Jonathan ha sido acusado de convivencia con el grupo terrorista por su falta de acción para terminar con el rapto, que podría tardar más de diez años en ser resuelto. La presión de la población nigeriana ha obligado a Jonathan a pedir la ayuda internacional, a lo que ya han respondido afirmativamente Estados Unidos, Francia y Reino Unido. Los norteamericanos han ofrecido 7 millones de dólares para cualquier información que lleve a la captura de Aboubakar Shekau, líder de la secta integrista. La reacción internacional ha sido de repulsa generalizada. La organización Thorn, creada por el actor Ashton Kutcher, ha comenzado una campaña por twitter con el 'hashtag' #RealMenDontBuyGirls en el que numerosos famosos, incluida la primera dama de EEUU Michelle Obama, piden la liberación de las jóvenes. La Defensora del Pueblo, Soledad Becerril, ha pedido que España y la UE actúe, ya que según afirma “España puede y debe unir su voz y su esfuerzo" para acabar con el cautiverio. Esta campaña ha hecho poca mella en el grupo terrorista. Su dirigente, Aboubakar Shekau, ha grabado un video donde manifestaba sus intenciones de vender a las niñas para su explotación sexual. La grabación tiene la finalidad de transmitir el mensaje de Boko Haram, que afirma que “la educación occidental es pecado”, e insta a las jóvenes a abandonar la escuela y casarse. Dentro de la comunidad islámica también ha habido gestos de rechazo como el del conservador instituto islámico egipcio Al Azhar que ha dicho que los secuestros son contrarios a “las esencias del Islam y sus principios de tolerancia”. Se cree que el rescate será muy difícil. El entorno natural boscoso y la naturaleza del grupo terrorista que utiliza tácticas de la guerra de guerrillas, así como la poca operatividad mostrada por el Gobierno central, hace que los 200.000 dólares ofrecidos por pistas que conduzcan a la finalización del secuestro se muestren insuficientes. Las protestas internacionales han sido mayoritarias cuando se ha conocido que 6.000 efectivos vigilan la seguridad del Foro Económico Mundial para África que se celebra hasta el viernes mientras las niñas siguen en poder de Boko Haram. La situación deja en entredicho a un país que está llamado a ser una de las mayores potencias económicas de África, con riqueza natural y una población de 160 millones de habitantes. Mientras tanto, un ataque por parte de la organización terrorista en un mercado en la localidad Gamboru, fronteriza con Camerún, ha dejado entre 200 y 300 muertos en un asalto que duró 12 horas y que ha sido confirmado por el senador regional Ahmed Zannah. La secta Boko Haram se dio a conocer internacionalmente en 2011 cuando un atentado contra la sede de Naciones Unidas en Abuya, la capital administrativa de Nigeria, causó 23 fallecidos. La organización yihadista actúa con casi total impunidad en el norte del país, de mayoría islámica, frente a la zona sur donde el grupo religioso predomínate es el cristiano.





