ECOLOGÍA
Un informe de la Casa Blanca demuestra el calentamiento global
Por Sergio Castilla
2 min
Sociedad07-05-2014
La existencia y las consecuencias del calentamiento global ya no deberían admitir debate en Estados Unidos. Un informe publicado este martes por la Casa Blanca alerta de que el cambio climático ya no es una amenaza lejana y de que tiene consecuencias desde Florida a Alaska. El Informe Nacional del Clima analiza los efectos de estos fenómenos en ocho regiones, documentando sus consecuencias en el ámbito de la salud, el transporte, el agua, las infraestructuras, la economía, la energía y la agricultura.
El informe, elaborado durante cuatro años por más de 200 científicos y varias agencias gubernamentales, expone que durante las últimas cinco décadas las precipitaciones torrenciales han aumentado un 71 por ciento en el noreste del país, un 37 por ciento en el centro y un 27 por ciento en el sur. Así mismo, las temperaturas, con una subida media de un grado en los últimos 100 años, pueden ascender 4,5 grados a finales de este siglo. El documento señala que el mayor problema al que el país deberá hacer frente es a la subida del nivel del mar en la costa este. Miami y otras ciudades cercanas ya suelen inundarse a causa de las tormentas y la subida de las mareas. En el sudoeste del país, donde ha tenido lugar un considerable incremento de la población durante los últimos 30 años, "el cambio climático augura dificultades para una región que ya es seca y que se tornará todavía más seca, especialmente en el Sur, y más calurosa", según el documento. Entre las previsiones del informe se encuentran un aumento en la intensidad de los huracanes, sequías y olas de calor más intensas, más diluvios torrenciales, así como un incremento en las temperaturas en el país. El documento también señala que hay componentes vitales para la economía amenazados por el aumento del nivel del agua o el incremento del número de ciclones tropicales que afectan las zonas costeras. En cuanto a los efectos que el calentamiento global ya ha supuesto para la economía, la reconstrucción y los destrozos causados por el huracán Sandy tuvieron un coste de 65.000 millones de dólares (47.000 millones de euros). Los efectos de la sequía y las olas de calor costaron otros 21.500 millones de euros y las consecuencias por el empeoramiento del clima en todo el país, 7.900 millones de euros más. El informe también subraya que el coste de no actuar es entre cuatro y diez veces superior al de invertir ahora en medidas para hacer frente a los efectos del cambio climático. La Casa Blanca espera que el estudio sirva para convencer a los escépticos. Especialmente entre los republicanos de la Cámara de Representantes, cuyo apoyo necesita Obama para aprobar medidas que permitan hacer frente al desafío cuanto antes. El plan contra el cambio climático de la Casa Blanca, de 2013, proponía inversiones en infraestructuras, como carreteras, puentes o incluso hospitales que tengan garantizado su funcionamiento durante huracanes o inundaciones. El llamado Informe Nacional del Clima es el tercero elaborado por la Casa Blanca. Sin embargo, ninguno de los otros dos presidentes apoyó sus conclusiones como lo hizo ayer Barack Obama, quien concedió varias entrevistas en televisión para hablar del cambio climático. En 2015 tendrá lugar una decisiva reunión en París, donde se espera que la cumbre del clima sustituya y mejore el actual protocolo de Kioto, además de asignar un nuevo reparto internacional de emisiones.





