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China

Seis heridos tras un ataque con cuchillos en China

Por Adriana RobledoTiempo de lectura2 min
Internacional06-05-2014

Los presuntos terroristas de Xinjiang, provincia china, se han cobrado con la vida de más de cien personas durante el último año. El grupo musulmán y separatista autor de las muertes, los uigur, han sido, tradicionalmente, una versión moderada del Islam pero, su radicalización progresiva se va a acercando cada vez más a la que se sufre en lugares como Afganistán o Arabia Saudí. La radicalización se vislumbra con prácticas que, hasta ahora, no ponían en marcha, como la utilización del velo por parte de las mujeres.

El número de heridos que han producido durante la jornada de este martes asciende hasta seis personas. Los fallecimientos se han producido en una estación de tren de la localidad de Guangzhour, al sur de China, en la que el grupo portaba cuchillos. La policía ha disparado a uno de los atacantes mientras que el otro se ha dado a la fuga. Imágenes del diario estatal ‘People’s Daily’ reflejan a miles de personas mientras se las evacuaba de la estación al igual que una ambulancia movilizada hacia el lugar del conflicto, según las imágenes del canal de televisión británica BBC. El altercado surge pocos días después de que tres personas perdieran la vida y otras 79 fueran heridas en un ataque en la estación de tren también en Urumqui, al oeste de China. Los presuntos autores del suceso atacaron a sus víctimas con cuchillos además de estallar una bomba. Cuchillos y katanas también fueron las herramientas utilizadas el pasado mes de marzo cuando perdieron la vida 29 personas en otra estación de tren, en esta ocasión en Kunming. Las autoridades chinas han atribuido los disturbios al grupo radical uigur situados en la provincia de Xinjiang. El presidente de China, Xi Jinping, declaró la pasada semana en una visita a Xinjiang que la policía de Kashgar refleja el “puño y la daga” en la lucha contra estos separatistas musulmanes. Además, las autoridades de Pekín han endurecido sus castigos contra los uigures, etnia musulmana con lengua turca que se manifiestan en contra de las supervisiones chinas en cuanto a su cultura y religión. El gobierno chino ha condenado la violencia que utilizan estos milicianos y separatistas musulmanes. El fin de sus reivindicaciones es crear un estado independiente, Turkestán Oriental, y distintas ONG han criticado la actitud que han tomado las fuerzas armadas contra a cultura y lengua de esta comunidad. Xi apostó por la unidad territorial aunque alentó a los jóvenes a aprender las dos lenguas que se utilizan dentro de esa provincia: la china, común para todo el país, y la lengua de los uigures. Por su parte, muchos ciudadanos de esta etnia denuncian que, por parte de ciudadanos de etnia china, se les ha impedido su desarrollo económico