ARGELIA
Buteflika y la abstención ganan las elecciones de Argelia
Por Fernando García
2 min
Internacional18-04-2014
Se confirmaron los pronósticos en Argelia. El presidente Abdelaziz Buteflika, a falta de la confirmación oficial, ha salido reelegido con un 81,53 por ciento de los votos. Buteflika, de 77 años y convaleciente de un derrame cerebral que sufrió en abril del pasado año, se impuso a su ex colaborador Ali Benflis que apenas alcanzó un 12,18 por ciento y quien ha formulado acusaciones de fraude electoral . La abstención ha sido la nota dominante, prácticamente a la mitad del censo. Numerosas organizaciones contrarias al Gobierno habían incitado a la no participación en los comicios.
El actual ministro del Interior Tayeb Belaiz informó a los medios en la mañana del viernes, retraso de cuatro horas incluido, de las cifras escrutadas. Buteflika obtuvo 8.332.595 votos y Ali Benflis fue su principal opositor con 1.244.918 de las papeletas. El resto de los candidatos, incluida la única mujer que se presentó como candidata presidencial y que fue la tercera más votada, no sobrepasaron los dos puntos porcentuales. Belaiz aprovecho la ocasión para afirmar que los comicios se habían celebrado en una jornada de "transparencia y total neutralidad", saliendo así al paso de los rumores que insinuaban un posible fraude. La situación en el país es una mezcla de incertidumbre y apatía. Por un lado, Buteflika es apoyado por occidente, como se demuestra por las visitas de los ministros de Asuntos Exteriores de EE.UU. John Kerry y el español José Manuel García-Margallo durante la campaña electoral. Sin embargo, el debate sobre el relevo en el Gobierno está encima de la mesa, ya que la edad y el delicado estado de salud pueden provocar que no acabe la legislatura. La aparición por sorpresa para ir a votar de Buteflika fue un golpe de efecto. Postrado en una silla de despacho modificada como una silla de ruedas, fue la única vez que se mostró ante su pueblo en campaña. Uno de los gestos más criticados por la oposición fue el acto en el que recibió al ministro Margallo, ya que fue acusado por Benflis de “herir el honor del pueblo” por tratar los problemas nacionales con extranjeros antes que con los argelinos. La juventud argelina ha demostrado su malestar durante todo el proceso electoral. La población joven es la franja de edad mayoritaria del país y sufre una tasa de paro del 25 por ciento. La mayoría ha optado por no ir a votar ante las pocas opciones de renovación que ofrecían los candidatos. Los movimientos ciudadanos como Barakat (Basta), de gran influencia y los opositores como los islamistas del Movimiento para la Sociedad y la Paz y Al Nahda, y los laicos Reagrupación por la Cultura y la Democracia hicieron llamamientos al boicot como medida de protesta ante unos candidatos que no ofrecían ninguna opción de futuro para el país.





