CHINA
El PIB de China frena su crecimiento en 2014
Por Fernando García
1 min
Economía16-04-2014
La segunda mayor potencia económica mundial crece… pero menos. Ese es el análisis que se puede hacer de los datos de PIB del primer trimestre del año. Los mercados internacionales estaban pendientes de la evolución de China, sobre todo a raíz de las medidas adoptadas desde Pekín de eliminar sus condiciones proteccionistas con las empresas en problemas. El balance arroja un resultado de un 7,4 por ciento, lo que supone un frenazo con respecto a 7,7 del trimestre anterior, pero una décima más que lo vaticinado por los expertos mundiales. Los datos positivos han animado las bolsas internacionales.
Y es que tras las señales detectadas de un posible deterioro monetario por parte del gigante asiático, se esperaba un resultado menos positivo. Para los analistas económicos, hay datos preocupantes en el informe de La Oficina Nacional de Estadística China (NBS), ya que la producción industrial creció un 8,8 por ciento, dos décimas menos de lo esperado, y otros datos como el de la inversión en activos de renta fija, que subió un 17,6 en el primer trimestre, se queda a medio punto de las previsiones oficiales. Los resultados están marcados por la decisión institucional de no ayudar a empresas nacionales con problemas, que han provocado las primeras quiebras desde que se instaurase un régimen comunista en la República Popular China. Esta situación sumada a la depreciación de la moneda nacional, el yuan, y la caída del comercio exterior causo preocupación en los inversionistas. Aunque estas cifras ponen a la economía China en un escenario pesimista, no se debe olvidar que el crecimiento del PIB nacional supone un tercio del mundial. Según fuentes institucionales, el menor incremento del producto nacional es “el precio a pagar por la reforma del mercado chino”. Todo esto, sumado a la crisis en la zona euro y a la retirada de ayudas y estímulos de la Reserva Federal de Estados Unidos hace que el año en curso deje una impresión de inestabilidad en el mundo financiero. No debemos olvidar que gran parte de la deuda pública de países occidentales como EE.UU. y España se encuentran en manos de la gran potencia asiática, y que su crecimiento determinara la economía planetaria.





